Con tecnología de resistencia al fuego: Así son las innovadoras casas con las que avanza la reconstrucción en El Olivar

¿Qué pasó?

A más de dos años de los incendios forestales que afectaron con fuerza la región de Valparaíso en febrero de 2024, el proceso de reconstrucción en el sector de El Olivar comienza a mostrar una cara renovada. La zona avanza con la construcción de viviendas diseñadas específicamente para resistir siniestros de alta intensidad y evitar que una emergencia similar vuelva a consumir el barrio.

Se trata de un desarrollo arquitectónico a cargo de académicos de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), en una alianza estratégica con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y la constructora Inhotep. La iniciativa contempla un plan global de casi 70 casas, de las cuales ocho ya están habitadas por sus familias, cuatro se encuentran en su fase final y el resto avanza en distintas etapas para ser entregadas de forma gradual durante los próximos meses.

Muros que soportan más de 1.200°C

El pilar fundamental de estas nuevas estructuras radica en la incorporación del óxido de magnesio en sus paneles prefabricados. Este compuesto químico funciona como una poderosa barrera de alta resistencia contra el fuego, capaz de soportar temperaturas que superan los 1.200 grados Celsius sin liberar gases tóxicos ni propagar llamas directas. Se trata de un margen determinante para la contención de la emergencia, considerando que un fuego residencial promedio se mueve en rangos de entre 500 y 1.200 grados.

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Junto a este revestimiento, las viviendas se construyeron con perfiles de acero e incluyen diseños pensados para la evacuación segura, como protecciones especiales en las escaleras. En materia normativa, la tipología desarrollada duplicó las exigencias de la ley vigente. Mientras la reglamentación pide una resistencia básica al fuego de 60 minutos para los muros medianeros, estas casas alcanzan los 120 minutos, sumado a 60 minutos en muros perimetrales y media hora de resistencia en techumbres e interiores.

Aislamiento térmico y comodidades de uso diario

Más allá de la respuesta técnica ante emergencias, el diseño arquitectónico también resolvió las demandas climáticas del uso cotidiano. Cada unidad fue equipada con ventanas de termopanel con aislación acústica de 45 decibeles, aislante térmico de poliestireno expandido de alta densidad y un esquema de ventilación cruzada pensado para regular la temperatura interior en verano y reducir el gasto en calefacción durante el invierno.

Desde el equipo técnico del proyecto explicaron que la meta no era solo levantar metros cuadrados tras la tragedia, sino sentar un precedente en la edificación social del país, demostrando que es viable construir viviendas públicas con altos estándares de seguridad y habitabilidad sin disparar los costos de construcción.