Ministra Arzola critica exceso de normas, protocolos y exigencias que se han acumulado en el sistema escolar

¿Qué pasó?

La ministra de Educación, María Paz Arzola, cuestionó la cantidad de normas, protocolos y exigencias administrativas que se han acumulado en el sistema escolar durante los últimos años, asegurando que muchas de ellas han terminado dificultando el trabajo de los establecimientos educacionales.

Durante el Seminario Nacional de Educación del Carácter 2026, realizado en la Universidad de los Andes, la secretaria de Estado sostuvo que el exceso de regulaciones ha generado una percepción negativa de los organismos públicos entre las comunidades educativas.

"A menudo, y la verdad es que, con razón, los colegios perciben al ministerio y a los servicios públicos más como un obstáculo, como una dificultad, que como un facilitador de la labor que realizan. Obviamente, no estoy orgullosa de eso", afirmó.

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La ministra señaló que uno de los principales problemas es que las exigencias administrativas dejaron de ser herramientas de apoyo y pasaron a ocupar un lugar central en el funcionamiento de los colegios.

"¿En qué minuto dejamos que la normativa reemplazara el criterio profesional de profesores y equipos directivos?", cuestionó.

Crítica a la sobrecarga regulatoria

Arzola sostuvo que en los últimos años se intentó regular cada vez más aspectos de la vida escolar, generando una carga adicional para docentes y directivos.

"En los últimos años, hemos caído en la tendencia de sobrecargar a los equipos escolares y a los establecimientos educativos con normativas que no solamente dificultan, incluso obstruyen su labor, sino que, además, distorsionan las relaciones al interior de los establecimientos", señaló.

La titular de Educación agregó que, aunque los protocolos pueden ser útiles para enfrentar situaciones complejas dentro de las comunidades escolares, estos no deberían sustituir las decisiones de quienes trabajan directamente en las aulas.

"La pretensión de sustituir el criterio del educador por un protocolo de acción está llegando, en definitiva, a inhibir sus decisiones y a debilitar su autoridad, y no necesariamente a resolver el problema de fondo", concluyó.

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