Incendio destruyó auto de lujo bajo custodia de Aduanas: Dueño exigió $330 millones

¿Qué pasó?

Un automóvil deportivo considerado un clásico dentro del mercado internacional terminó en el centro de una larga disputa judicial luego de ser destruido en un incendio mientras permanecía bajo custodia de Aduanas.

Se trata de un Acura NSX de 1990 que resultó completamente quemado en enero de 2020, cuando un incendio afectó una bodega donde se almacenaban cerca de 70 vehículos incautados por el servicio.

Antecedentes

 

Aunque el vehículo había sido importado y registrado a nombre de Samuel Pérez, la Aduana de Iquique identificó información que estimó fraudulenta y decidió retener el automóvil.

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Posteriormente, Pérez alcanzó un acuerdo reparatorio mediante el que pagó $11 millones y fue sobreseído.

Tras ello, inició gestiones para recuperar el automóvil, instancia en la que terminó enterándose que este había sido destruido por el siniestro.

Al considerar que el Estado debía responder por la pérdida del vehículo, el propietario inició una batalla judicial contra Aduanas en la que buscó una indemnización cercana a los $330 millones, además de cuestionar la legalidad de las actuaciones del organismo.

La disputa que llegó a tribunales

Representado por el abogado Francisco Bartucevic Sánchez, Pérez sostuvo que Aduanas debía asumir responsabilidad por la destrucción del automóvil mientras este permanecía bajo su custodia.

Por su parte, el servicio defendió que actuó conforme a la normativa vigente y argumentó que la pérdida del vehículo correspondía "claramente a un caso fortuito" derivado del incendio ocurrido en la bodega.

Tras varios años de litigio, el 5° Juzgado Civil de Valparaíso rechazó tanto la acción de nulidad de derecho público como la demanda indemnizatoria presentada por el dueño del automóvil.

De todos modos, el tribunal resolvió no condenar en costas al demandante, al estimar que existía un motivo plausible para haber llevado el caso a la justicia.