Cierran paso bajo nivel en pleno centro de Santiago: Estaba considerado como foco de delincuencia

¿Qué pasó?

Por unanimidad, el Concejo Municipal de Santiago decidió clausurar de forma permanente los cuatro accesos al paso bajo nivel de calle Lira, un espacio que desde hace décadas concentra inseguridad y deterioro en el corazón de la capital.

Un lugar con historia, pero también con problemas

A pasos de la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el paso bajo nivel de calle Lira lleva años siendo una herida abierta en el centro de Santiago. Construido en los años 60 para facilitar la circulación peatonal entre la Alameda y el sector de Santa Lucía, el túnel mutó con el tiempo en todo lo contrario: un punto ciego marcado por la delincuencia, el narcotráfico y el abandono.

Ya en la década de 1980, el deterioro era evidente. Desde entonces, el ciclo se repite: intervención, reocupación, nuevo problema. Las autoridades intentaron recuperar el espacio en más de una oportunidad, pero ninguna solución logró sostenerse en el tiempo.

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El hallazgo que lo dice todo: 100 toneladas y documentos robados

Los últimos operativos en el lugar dejaron cifras que hablan por sí solas. Se extrajeron más de 100 toneladas de materiales acumulados en el interior, entre los que aparecieron cajas repletas de cédulas de identidad, tarjetas bancarias y pasaportes, tanto chilenos como extranjeros. El hallazgo confirmó lo que muchos sospechaban: el túnel era usado como bodega por bandas dedicadas a robar, especialmente a turistas.

Frente a ese panorama, el alcalde Mario Desbordes fue tajante al definir el lugar como un "foco de delitos, insalubridad y deterioro urbano". El concejal Vicente Martínez (Partido Republicano) compartió ese diagnóstico y dijo a The Clinic que el paso "es hace tiempo un lugar asociado a la indigencia, la incivilidad, el delito y el narcotráfico".

Qué se hará: Rejas, muros y más luz

El plan aprobado el 7 de mayo en el Concejo Municipal es concreto y sin medias tintas. Se instalarán rejas metálicas de alta resistencia en los cuatro accesos peatonales, se realizarán demoliciones parciales para eliminar los rincones que facilitaban la ocupación irregular, se levantarán muros para cortar el ingreso desde el paso vehicular y se reparará por completo el sistema de iluminación del sector.

Para el concejal Martínez, no hay duda de que era el paso correcto: el cierre "es una medida necesaria para dar seguridad y tranquilidad a los vecinos de Santiago".

Unanimidad en el Concejo y cuenta regresiva para las obras

El respaldo fue total. Ningún concejal votó en contra. Tras conocerse el resultado, el alcalde Desbordes destacó el trabajo coordinado detrás de la iniciativa: "Creo que esta es una muy buena solución, fruto de un trabajo conjunto entre el Gobierno Regional, la Subdere, el municipio y otros organismos. Por eso, valoro la iniciativa y me alegra la votación unánime obtenida".

El proyecto está hoy en fase de adjudicación y contratación, proceso que tomará cerca de dos meses. Una vez adjudicado el proyecto, la ejecución de las obras tendrá un plazo de 150 días corridos.

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