Sigue debate por aumento del sueldo mínimo: ¿Cuánto podría subir el salario en Chile?

¿Qué pasó?

La discusión por el reajuste al sueldo mínimo sigue generando tensión en el Congreso luego de que el Gobierno aumentara su propuesta inicial tras las críticas surgidas desde parlamentarios y sectores sindicales, que consideran insuficiente la cifra planteada por el Ejecutivo.

La tramitación comenzó el pasado 5 de mayo con una propuesta de alza de poco más de $7 mil. Sin embargo, durante las negociaciones el monto subió. 

¿Cuánto subiría el sueldo mínimo?

De aprobarse la última propuesta presentada por el Ejecutivo, que significa un aumento de $14 mil, el sueldo mínimo quedaría fijado en $553.553.

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Pese al cambio, la cifra sigue lejos de lo planteado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), que aspiraba a un reajuste del 18,3% para llegar a los $637.700.

Aumento del costo de la vida

La discusión se instaló en medio de las recientes alzas en combustibles y servicios básicos registradas durante los primeros meses del actual gobierno, escenario que llevó a distintos sectores a exigir un reajuste mayor.

“Por una parte, suben los combustibles a través del sistema del MEPCO, lo que genera inflación, y por otra, cuando deben hacer una oferta respecto del sueldo mínimo, se ofrece una cifra por debajo del IPC”, afirmó el diputado Nelson Venegas, integrante de la Comisión de Trabajo, según consignó La Tercera.

En el mismo medio señalado, el economista Vicente Abrigo, investigador del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello (UNAB), sostuvo que la propuesta inicial del Ejecutivo encabezado por José Antonio Kast respondió “al contexto inflacionario reciente. Pero eso no significa necesariamente que resuelva la presión que muchas familias sienten respecto al costo de vida, especialmente en gastos como vivienda, transporte y servicios”.

Desde el Gobierno, en tanto, han defendido una postura más cauta, apuntando al aumento en las cotizaciones previsionales con cargo al empleador tras la reforma de pensiones, además del impacto de las 40 horas y otros costos laborales acumulados.

El impacto en las empresas

El debate también abrió cuestionamientos respecto al impacto que podría tener un mayor reajuste en el empleo formal, especialmente en las pequeñas y medianas empresas.

Claudio Aguilera, CRO de Rex+, software de remuneraciones y recursos humanos, advirtió que el reajuste podría generar una carga importante para compañías con grandes planillas de trabajadores.

El ajuste no viene solo, arrastra gratificaciones, horas extra y leyes sociales que multiplican el costo real”, señaló Aguilera, agregando que “el costo de vida está asfixiando a los dos lados de la mesa”.

“Informalidad por asfixia”

Según explicó, desde análisis internos de la empresa detectaron una tendencia que califican como “informalidad por asfixia”.

“Cuando el sueldo mínimo sube, pero la economía no crece, el costo de mantener a un trabajador bajo regla se vuelve algo muy difícil de lograr para algunas empresas”, planteó.

Abrigo agregó que el debate debe considerar tanto factores coyunturales como estructurales. “El desafío es aumentar la productividad para sostener mejores salarios. Y en lo coyuntural, el diseño del reajuste importa mucho”, sostuvo.

El economista recordó además que Chile ya registró alzas acumuladas importantes durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric, pasando desde los $350 mil vigentes en mayo de 2022 hasta los $539 mil en enero de este año.

Cifras del mercado laboral

En el Congreso, parte importante de la discusión se concentró en las cifras del mercado laboral y el efecto que podría generar un mayor reajuste en las pymes, sector que concentra cerca del 65% del empleo formal en Chile.

La diputada Constanza Hube sostuvo que el debate “debe tener a la vista necesariamente las dramáticas cifras publicadas recientemente por el INE, con 925.000 personas buscando trabajo, un 10% de desempleo femenino, 20% en los jóvenes y un 26% de informalidad”.

Ante las críticas de la CUT respecto a que el salario mínimo no alcanza para cubrir necesidades básicas, Hube afirmó que “el problema de fondo es creer que cambiando un número en la ley se resuelve el problema salarial. Eso no funciona así. Los salarios suben de verdad cuando la economía crece, cuando aumenta la productividad y cuando los trabajadores tienen más y mejores herramientas”.

Desde la oposición, Venegas insistió en que existe margen para elevar la cifra propuesta por el Ejecutivo, aunque advirtió que el debate no debería limitarse solo al reajuste anual.

“Más allá de este reajuste puntual, el problema está en que el salario mínimo solo se discute entre los meses de abril y mayo, y luego el tema se olvida. Lo que realmente se necesita es un rediseño de toda la política salarial”, afirmó.

“Las pequeñas y medianas empresas enfrentan una realidad que las exprime. La gran concentración económica que existe imposibilita que puedan desenvolverse con mejores reglas y alternativas”, concluyó.

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