Muerte de niña chilena en EEUU: Jurado determina que policía que ejecutó fatal disparo no fue responsable de su deceso

¿Qué pasó?

Un jurado determinó este jueves que el policía de Los Ángeles, Estados Unidos, que disparó accidentalmente contra una adolescente chilena en una tienda de North Hollywood, hecho ocurrido en diciembre de 2021, no es responsable de su muerte.

La víctima, Valentina Orellana Peralta, de 14 años, estaba junto a su madre, Soledad Peralta, realizando compras cuando el oficial William Dorsey Jones Jr. abrió fuego contra un sospechoso que, momentos antes, había atacado violentamente a dos mujeres dentro del local.

Madre e hija se refugiaron en un probador mientras ocurría el procedimiento policial. Desde la posición en que se encontraba, el agente no tenía visibilidad hacia el vestidor. Durante el operativo, una bala rebotó en una baldosa, atravesó una pared e impactó a la menor, causándole la muerte.

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Demanda contra el policía y la ciudad de Los Ángeles 

Tras la tragedia, la familia de Valentina —que se había trasladado desde Chile a Estados Unidos apenas seis meses antes— presentó una demanda civil contra el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) y contra la ciudad, acusando negligencia y una actuación apresurada por parte del uniformado.

Durante el juicio, la defensa de la ciudad sostuvo que el policía creía enfrentarse a un hombre armado que ya había agredido a varias personas en el establecimiento. Sin embargo, posteriormente se estableció que el sospechoso, Daniel Elena-Lopez, quien también murió en el incidente, portaba únicamente un candado para bicicletas y no un arma de fuego.

El fiscal municipal Christian Bojorquez argumentó, de acuerdo con información publicada por Los Angeles Times, que actuar con demora en una situación de ese tipo podría haber puesto en peligro a otras personas presentes en la tienda.

Las grabaciones de las cámaras corporales mostraron que el probador donde se escondían Valentina y su madre estaba fuera del campo visual de los agentes y justo detrás del lugar donde Elena-Lopez se encontraba al momento de recibir los disparos.

Además, al menos una llamada al servicio de emergencias alertó sobre "un hombre armado" y supuestos "sonidos de disparos". En un informe posterior, la Comisión de Policía de Los Ángeles concluyó que el primer disparo de Jones se ajustó al protocolo, aunque los dos siguientes infringieron las políticas del LAPD.

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