"No maté a Narumi, y estoy luchando para demostrarlo": Zepeda declara en la primera jornada de juicio por el crimen de Narumi

¿Qué pasó?

En la ciudad de Lyon, Francia, comenzó el tercer juicio contra el chileno Nicolás Zepeda, acusado por la desaparición y presunta muerte de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki. El proceso se reinicia desde cero luego de que la condena anterior, que lo sentenciaba a 28 años de cárcel, fuera anulada.

El caso ha atravesado distintas instancias judiciales desde 2016, cuando la joven desapareció en Francia. El primer juicio se realizó en Besanzón y posteriormente fue apelado, hasta que la corte de casación decidió invalidar los fallos por observaciones técnicas y jurídicas.

La llegada de la familia de Narumi y de los abogados de Zepeda al tribunal

Desde el tribunal de casación, el editor de Internacional de Meganoticias, Pablo Cuellar, contó: "Me tocó ver la llegada de la familia de Narumi Kurosaki con su madre, con sus hermanas, que como ha sido la tónica de estos juicios, prácticamente no han querido dar declaraciones a la prensa. Se notan todavía muy complicadas, angustiadas por esta desaparición y eventual crimen a casi diez años de que esto ocurriera".

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"Por el lado de Nicolás Zepeda, llegaron sus abogados, entre ellos, Sylvain Cormier, que es el principal en este caso. Su familia no está presente por ahora, porque ellos van a tener que declarar en calidad de testigos la próxima semana y, como no pueden declarar todavía, no pueden estar presentes en la sala y prefirieron entonces viajar la próxima semana", explicó.

Nicolás Zepeda entró al estrado por una puerta oculta, acompañado por dos agentes de seguridad. Esta es su primera aparición pública desde su último juicio hace más de dos años.

"Se le vio bastante tranquilo, con una cara bastante jovial. Han pasado ya casi cinco o seis años desde que él está acá y prácticamente no ha cambiado su semblante ni su personalidad: tomando siempre el liderazgo en sus declaraciones", dijo Cuéllar.

La declaración de Zepeda

De pie frente al tribunal, Nicolás Zepeda respondió directamente a las acusaciones: “¡Niego los cargos que se me imputan, soy inocente!”, exclamó, agregando: “Yo no maté a Narumi, y estoy luchando para demostrarlo”.

Luego, al relatar su historia personal, explicó: “Me llamo Nicolás Zepeda. Nací en un pueblito del sur de Chile donde llueve todo el tiempo, lo que significa que me encanta la lluvia; no tengo otra opción... Tuve una infancia feliz... Empecé la escuela en un colegio Montessori, donde creen que los niños son como esponjas, por eso soy muy curioso”.

Sonriendo enumeró su currículum. Mencionó sus trabajos de verano, sobre todo en Estados Unidos, y luego su viaje a Japón para estudiar, donde participó en una asociación de intercambio cultural entre estudiantes japoneses e internacionales. "Fue entonces cuando conocí a Narumi... Ella era muy activa en esta asociación, y me presentó a todo el equipo.”

“Me encontré con Narumi en una tienda de conveniencia. Su rostro me resultaba familiar, y a ella también. Nos conocimos, y así empezó la conversación. Y entonces, todo fluyó... Simplemente fluyó”, recordó.

La relación entre Narumi y Nicolás

Según expuso, la relación evolucionó con el tiempo desde una amistad a un vínculo sentimental. “Estábamos en un restaurante. Ella estaba sentada justo a mi lado. Fue entonces cuando la cosa se puso romántica, empezamos a sentirnos atraídos”, relató.

También recordó los viajes y el periodo en que la joven visitó Chile: “La veía feliz, disfrutando... ¡Chile es un país muy turístico! Le encantó”.

Con el paso del tiempo, indicó que la relación tuvo dificultades hasta que decidieron separarse. “Hubo altibajos, luego cada vez menos altibajos y más y más dificultades. Y decidimos, de mutuo acuerdo, darnos un tiempo separados”, afirmó.

Su paso por prisión

El acusado también abordó su tiempo en prisión tras su detención en 2020. “Llegué a la prisión de Besançon, donde pasé dos años en régimen de aislamiento. Fue muy duro; no hablaba francés en aquel entonces, no veía a nadie, estaba entre cuatro paredes las 24 horas del día”, señaló.

En su relato agregó: “Tenía miedo, estaba desesperado, no sabía qué hacer. Vi a gente suicidarse, abusos, palizas, sangre, personas sordomudas saliendo en ropa interior en pleno invierno”.

La teoría de la investigación

El chileno es el principal sospechoso en el caso, ya que fue el último en ver a la joven con vida. Además, con el paso de la investigación se incorporaron elementos como mensajes entre ambos y registros de sonidos de golpes y gritos durante la noche de su desaparición. 

En la audiencia, el magistrado expuso los antecedentes reunidos durante la investigación, que apuntan a la hipótesis de un homicidio. También se mencionó la ausencia de un cuerpo, lo que impide establecer con precisión lo ocurrido.

Se abordó además la presunta manipulación de las cuentas digitales de la joven tras su desaparición, con el objetivo de simular actividad y retrasar la denuncia.

Cabe señalar que muchos testigos no llegaron a declarar en esta ocasión, entre ellos un testigo muy importante, que es Shintaro Obata, amigo de la joven, que vivía al lado de su pieza y cuyo testimonio había sido muy relevante en los dos primeros juicios y ahora no ha querido presentarse ante la justicia.

Según la defensa de Zepeda, con esto se quiere limitar la cantidad de nuevos antecedentes, para mantener un resultado similar al que ocurrió anteriormente.

Este artículo informa de un proceso judicial en curso, por lo que los involucrados no deben ser considerados culpables hasta que los organismos pertinentes lo determinen.

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