Historia de un jubilado: Ejecutivo se retiró luego de 40 años y dice que fue como una caída libre

Farley Ledgerwood dedicó cuatro décadas de su vida al trabajo y pensaba que la jubilación sería un alivio. No lo fue. En un artículo publicado en The Expert Editor, este estadounidense de 65 años relata cómo la desvinculación emocional del trabajo puede ser tan difícil como cualquier otro duelo.

Del impacto de la jubilación poco se habla. Desvincularse emocionalmente del trabajo no es un proceso fácil ni rápido. Hay quienes señalan que es una especie de duelo y hay que darse el tiempo para irlo superando.

Se jubiló anticipadamente a los 62 años

Ledgerwood trabajó en puestos de mando intermedio en una compañía de seguros. Tuvo que jubilarse a los 62 años sin que eso estuviera en sus planes inmediatos, cuando la empresa decidió una reducción de personal.

Pensaba que con la jubilación "la presión desaparecería" y que podía levantarse cada mañana sin alarmas de despertador y leer el periódico "sin tener ningún compromiso urgente". Pero no fue lo que imaginó. “Los primeros meses después de jubilarme, seguía despertándome a las 5:45 de la mañana; la memoria muscular era más fuerte que la lógica”, relata. Se sentía “completamente perdido” y describe esa etapa como “una caída libre”.

Sin excusas y un lienzo en blanco

Cuando la identidad tambalea surge la pregunta: ¿Quién soy cuando no soy lo que hago? Durante décadas sus días estuvieron condicionados por las prioridades de otros.

“De repente, tienes todo el tiempo del mundo y todas las excusas desaparecen. ¿Sabes qué es lo más aterrador? Tener total libertad para cultivar cualquier interés, explorar cualquier pasión, y darte cuenta de que no estás seguro de lo que realmente quieres”, señala. “¿Y ahora? Cada mañana me encuentro ante un lienzo en blanco, y algunos días, todavía me quedo paralizado frente a él”.

La jubilación vista como una resurrección

Una expresión de su esposa le cambió la forma de ver el mundo. “No puedes cambiar el pasado, pero estás escribiendo el futuro ahora mismo”, le dijo. El duelo se transformó cuando incursionó en la escritura de historias y reflexiones personales, y hoy percibe la jubilación como “una resurrección”.

Aunque admite que “la libertad es aterradora”, algo en él sí cambió: dice que experimenta con frecuencia algo que antes no tenía tiempo de sentir. “Curiosidad. Entusiasmo”.

Todo sobre Mundo

Leer más de