Este país está fabricando y disparando sus propios misiles de precisión: es el segundo en el mundo después de Estados Unidos

Australia avanza hacia un cambio estratégico clave al comenzar a fabricar y lanzar sus propios misiles de precisión, convirtiéndose en el segundo país del mundo (después de Estados Unidos) en producir el sistema GMLRS.

Este logro marca una transición significativa: pasa de depender de proveedores extranjeros a consolidar una capacidad soberana en defensa, destaca  Interesting Engineering.

El 13 de abril, el Ejército australiano probó con éxito cohetes fabricados localmente en el campo de pruebas de Woomera. Estos misiles, desarrollados en una nueva planta inaugurada en diciembre de 2025 en Port Wakefield, representan el inicio de una industria nacional de armas guiadas.

¿Cómo funcionan estos nuevos misiles hechos en Australia?

El secreto está en el sistema GMLRS, de 227 mm, que está diseñado para ataques de alta precisión desde plataformas HIMARS, capaces de lanzar seis cohetes por módulo y alcanzar objetivos a más de 43 kilómetros mediante guiado inercial asistido por GPS.

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Más allá del avance tecnológico, el programa refleja una decisión política: reducir la dependencia de cadenas de suministro externas y fortalecer la autosuficiencia militar. Así, además de mejorar su capacidad operativa, Australia pretende reforzar la disponibilidad de municiones para sus aliados, especialmente en la región del Indo-Pacífico.

En su plan, busca integrar progresivamente a empresas australianas en la producción de estos sistemas, por lo que ha invertido 320 millones de dólares en la industria local, para conectar directamente la capacidad industrial con la preparación en el campo de batalla.

¿Qué ventajas tácticas ofrecen estos misiles australianos?

Los GMLRS ofrecen precisión, movilidad y rapidez, permitiendo a as unidades HIMARS disparar y desplazarse con agilidad para reducir su exposición al contraataque. También tiene la capacidad de impactar objetivos específicos (como centros de mando o sistemas de defensa aérea) lo que reduce daños colaterales en comparación con la artillería tradicional.

Australia contempla ampliar su producción hacia misiles más avanzados, incluyendo armas hipersónicas, para construir una postura defensiva más robusta, flexible y alineada con los desafíos estratégicos actuales.

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