Perro guía detecta trombosis a su dueño y evita una posible muerte: "No me dejó levantarme"

¿Qué pasó?

Lo que comenzó como la búsqueda de compañía terminó convirtiéndose en una historia de supervivencia. Luis Pérez, un hombre de 47 años de Florida, Estados Unidos, diagnosticado con esclerosis múltiple y miastenia gravis desde temprana edad, encontró en su perro guía no solo apoyo emocional, sino también un inesperado salvavidas.

Debido a su condición y a la poca presencia en casa de su esposa e hijas —por motivos laborales y académicos—, Pérez decidió en 2024 adquirir un perro guía para tener compañía. Así llegó Jerry, un perro de 5 años que transformó su vida, de acuerdo a People.

La señal que encendió las alarmas

Todo comenzó cuando Pérez empezó a sufrir caídas frecuentes debido a su discapacidad visual. En ese contexto, contactó a Dogs Inc., quienes lo ayudaron a encontrar un compañero adecuado.

Un año después, ya vivía con Jerry. Sin embargo, lo que parecía una relación de apoyo cotidiano dio un giro inesperado cuando el perro comenzó a reaccionar de forma inusual ante un dolor intenso en la pierna izquierda de su dueño.

"Estaba sentado en mi sillón reclinable y tenía un dolor muy fuerte en la pierna izquierda. Cuando intenté levantarme, casi no podía caminar. Entonces, Jerry se levantó, apoyó la barbilla en mi pierna y presionó", recuerda Pérez.

Jerry había sido entrenado para presionar la pierna de su dueño en situaciones de ansiedad o estrés. Sin embargo, ese día su comportamiento fue distinto.

Normalmente, el perro se detenía cuando Pérez se lo indicaba, pero en esa ocasión insistió sin parar. "No paró de hacerlo y no me dejó levantarme", relató.

"Nunca había hecho esto antes. No quiere dejarme ponerme de pie. No quiere dejarme caminar", agregó.

Dogs Inc.

Ir a la siguiente nota

Un diagnóstico que pudo ser fatal

Tras uno o dos días esperando que el dolor disminuyera, Pérez y su esposa decidieron acudir a urgencias, motivados en gran parte por la insistencia de Jerry.

En el hospital, tras varias horas de espera, los médicos diagnosticaron trombosis venosa profunda (TVP), una afección grave que implica la formación de un coágulo en una vena profunda, generalmente en la pierna. Si no se trata, puede derivar en una embolia pulmonar potencialmente mortal.

"Puedes morir por eso", recuerda Pérez que le dijo una enfermera sobre su trombosis venosa profunda. "Si continúa, llegará a tus pulmones y luego a tu corazón".

"Al final resultó ser un gran coágulo de sangre, y podría haberme matado", añadió.

Pérez permaneció hospitalizado durante cuatro días para recibir tratamiento, acompañado en gran parte por Jerry.

Una recuperación milagrosa

Tras su recuperación, Pérez y Jerry retomaron su rutina, que incluye visitas al gimnasio, preparación de comidas y salidas a parques y museos.

"Tenemos esa conexión profunda que nunca he tenido con ningún otro animal ni con ningún otro ser", concluyó.

Todo sobre Sucesos