Logo Mega

Este aviso se cerrará en segundos

Empresa chilena frustra cuatro intentos de robo cibernético: Pudo perder 790 millones de pesos

¿Qué pasó?

A pesar de que no se hizo efectiva ninguna transferencia de dinero, Inversiones Calvo Puig vio seriamente expuesta su seguridad, lo que se pudo haber traducido en la pérdida de millonarias sumas de dinero. 

A través de una querella criminal interpuesta en el Segundo Juzgado de Garantía de Santiago por el delito de acceso ilícito, la empresa afectada señala, a través de cuatro hechos, que distintos correos institucionales de trabajadores fueron vulnerados por desconocidos que buscaban robar importantes cantidades de dinero.

Ir a la siguiente nota

Los intentos de estafa sufridos por la empresa

El primer intento de estafa fue el 1 de septiembre pasado. De acuerdo a lo que se especifica en el documento judicial, aquel día "sujetos desconocidos y no autorizados para ello, accedieron al sistema informático de la empresa y, en particular, a la cuenta de correo electrónico del Jefe de Procesos Financieros de una de las empresas filiales".

Una vez en ese correo, se comunicaron con el ejecutivo del banco encargado de la cuenta de la empresa, solicitando el pago urgente de una factura de cobro que ascendía a los 80 mil dólares (casi 70 millones de pesos chilenos).

 

Imagen referencial / Créditos: Freepik

 

 

Los dineros pagados por esa factura, la cual no correspondía a ningún servicio o proveedor de la empresa, irían a parar a una cuenta de un banco en Ciudad de México.

Tres días después, el 4 de septiembre, un nuevo intento por realizar una transferencia por personas ajenas a la empresa se registró. Aquel día, terceros "accedieron ilegalmente a la cuenta de correo electrónico de uno de los miembros de la empresa, vulnerándose de este modo, las medidas de seguridad de esta casilla".

Posteriormente, mandaron un correo como representante legal al ejecutivo a cargo del banco correspondiente, "solicitando una transferencia urgente por USD$300.000 (más de 261 millones de pesos) dirigida a una cuenta corriente en Malasia".

Entre ese mismo 4 de septiembre y el día siguiente se registraron dos nuevos intentos, con el mismo modus operandi: accesos a correos electrónicos y solicitudes de transferencias por montos, más o menos, similares.

De hecho, en uno de esos episodios, después de un requerimiento por una transferencia a Malasia, a la misma cuenta explicitada anteriormente, el director del banco receptor, creyendo que el pedido era de un representante de la empresa, pidió una solicitud de orden, lo que también fue falsificado por los desconocidos.

Finalmente transferencias no se realizaron

En la misma demanda se acota que, finalmente, ninguna de las transferencias se llevó a cabo, pues tanto los trabajadores del banco que representaban a la empresa como los trabajadores de la misma advirtieron sobre la falsedad de los hechos.

En el caso de haberse concretado los cuatros intentos de robo, la suma perdida por la empresa pudo haber alcanzado los 905.000 dólares (casi 790 millones de pesos chilenos)

Leer más de