Tiene cáncer terminal y busca a su madre biológica hace años: "Es lo único que me falta cerrar"

¿Qué pasó?

El tiempo corre y a Lyli Orellana se le está acabando. De manera desesperada, emprendió la búsqueda de su madre biológica, antes que el cáncer terminal a sus pulmones, detectado hace dos años, termine con su misión y con su vida.

Han sido siete años de investigación, desde el momento en que supo que la familia que la crió no era la suya. De ella decidió separarse y el clan terminó por disolverse tras la ocurrencia de abusos sexuales que fueron procesados por la justicia, según contó la mujer en sus redes sociales.

De su progenitora, absolutamente nada sabe. Los únicos antecedentes que tiene es que nació en la madrugada del jueves 1 de diciembre de 1977, en el hospital de Laja, en la región del Biobío. Pocas horas habría permanecido en ese recinto médico, porque asegura que llegó a su hogar adoptivo durante la mañana de ese mismo día.

Esa vivienda estaba ubicada en el sector de Recinto Facela, ahí en Laja: "Hicieron venir desde la oficina a la casa al señor Enrique Orellana, que más tarde figuraría como mi papá", comenta. Según su testimonio, aquel hombre era trabajador de la CMPC y su madre adoptiva era Lylian Cohen.

Antes que la muerte toque su puerta, Lyli necesita encontrar a la mujer que la dio a luz, no para recriminarla, sino para conocer sus raíces.

 

Lyli en su infancia y ahora a sus 45 años de edad.
Lyli en su infancia y ahora a sus 45 años de edad.

 

Lyli quiere cerrar una "herida gigante"

A través de sus redes sociales, la mujer —que utiliza el nombre de Leelee Lyli Mikkelsen— cuenta que "me crió mi nana, que hasta hoy me está ayudando a encontrarla. Ella desearía haber sido mi mamita biológica, pero no lo es". 

"Hay algo que creo que me merezco y de verdad lo siento así. Tengo cáncer hace dos años y es lo único que me falta cerrar. Cuando trato de averiguar quiénes son mis papás, siento como que todo el mundo guardará silencio al respecto, aun habiendo escuchado algo", señala.

La protagonista de esta historia está buscando cualquier información asociada a sus posibles padres. Si bien desea encontrar a su progenitor, es la madre en quien están depositadas sus energías.

"No imaginan lo importante que es para mí cerrar ese círculo, una herida gigante se cerraría. No busco familia, probablemente una foto antigua o alguna descripción me haría tan feliz, inmensamente feliz. No busco cuestionar ni atacar a nadie, solo busco mis raíces. ¿De quién es mi color de piel, mis pecas?", dice en su publicación.

"¿Era menor de edad? ¿Habrá sentido susto?"

Hay miles de preguntas que rondan por la cabeza de Lyli y que necesita responder antes que llegue su hora: "¿Era campesina? ¿Era menor de edad? ¿Habrá sido analfabeta? ¿Habrá sentido susto? ¿Amenazas?", se cuestiona sobre las características de su madre en ese entonces.

"Lo cierto y lo único que tengo claro es que soy de Laja. Me hicieron allá, probablemente no de la mejor forma, a lo mejor había culpas, qué sé yo", agrega.

Su lucha no es para encontrar una familia, sino para hallar una respuesta que lleva 45 años sin ser satisfecha: "¿Quiénes son mis padres?". 

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