"Mi hija va a llevar tres años muerta cuando podamos tener alguna sentencia": Juicio de caso Lhyzbeth se sigue dilatando

  • Por Vladimir Núñez / Óscar González / Juan Pablo Díaz

¿Qué pasó?

Tras más de un año y medio desde el crimen de Lhyzbeth, una joven de tan solo 20 años que fue asesinada por su expareja, quien intentó ocultar el crimen con una elaborada coartada, el sujeto continúa en prisión preventiva esperando un juicio que se sigue dilatando, pudiendo pasar, incluso, más de tres años para cuando recién exista una condena.

El caso de Lhyzbeth

La tarde del 1 de noviembre del 2020, Manuel Ávila González, presunto asesino de Lhyzbeth, llamó a la policía para dar cuenta de la muerte de una mujer, quien dijo que era una expareja, que llegó herida a su casa, luego que alguien le había dado una golpiza.

Este relato en principio era apoyado por otra mujer, expareja de Manuel Ávila, a quien había llamado tras cometer el asesinato para que le ayudara a limpiar la escena del crimen y que avalara su coartada.

Sin embargo, a pesar de que la expolola llegó a la casa de Manuel tras su llamado, no sostuvo la coartada, lo que inmediatamente lo puso a él como principal sospechoso de haber acabado con la vida de Lhyzbeth.

¿Qué se dijo?

"Se determinó que hubo alteración del sitio del suceso, ocultamiento de evidencia y otros antecedentes que se pudieron levantar. La coartada no corresponde a cómo ocurrieron los delitos...  Ella (la expolola) está como testigo en este momento, ha prestado colaboración en la causa con antecedentes que entregó, más evidencia en el sitio del suceso se establece responsabilidad del imputado", señaló el subprefecto Hans Haegger, Jefe provincial de la PDI.

Al momento de su muerte, Manuel y Lhyzbeth eran pareja. Habían terminado en el pasado, pero retomaron su relación, según lo explicó el capitán Danilo Silva, de la cuarta comisaría de Talca.

"Habría existido algún vínculo entre la mujer fallecida y la persona que está en el domicilio", sostuvo. 

Un dato clave para culpar a Manuel Ávila llegó tras los primeros peritajes, y es que él dio aviso del fallecimiento a las cinco de la tarde de ese día, pero la data de muerte era de al menos doce horas antes.

Sobre su muerte, Macarena Méndez, mamá de Lhyzbeth, detalló que "Manuel Ávila le dio 18 lesiones cortopunzantes a mi hija. Ella se escondió en el baño a pedir auxilio. Él entró al baño a seguir golpeándola. Le quebró sus manitos, las tenía en posición de defensa".

Pese a la golpiza, de haber recibido atención médica, Lhyzbeth hubiese sobrevivido, según su madre.

"Este hombre en vez de llamar a Carabineros, a la ambulancia, no, llamó a sus papás para que llamaran a sus abogados. Llamó a la expolola para que le prestara ayuda y dijera una historia que inventaron, que ellos estaban juntos y que mi hija había llegado a pedir auxilio", explicó.

Juicio se sigue dilatando

A pesar de que ha pasado más de un año y medio del crimen, y que desde el 03 de noviembre del 2020 que Manuel Ávila está en prisión preventiva, el juicio se sigue dilatando, ya que el pasado mes de mayo estaba agendada la audiencia de preparación del juicio oral, pero la defensa pidió pericia psiquiátrica para el imputado, buscando demostrar que padece trastorno de personalidad.

Es por lo anterior que mientras continúa recluido en la cárcel de Cauquenes, llegó el agendamiento de hora en el instituto psiquiátrico, al cual deberá asistir a las 9 de la mañana del 23 de junio, pero del 2023.

"Si tenemos suerte y la defensa no pide nada más, por lo menos tengo mínimo un año y medio de espera. O sea, mi hija va a llevar tres años muerta cuando podamos tener alguna sentencia", relató la madre de Lhyzbeth.

"Él asesinó a mi hija y me sigue dañando a mí al no tener una condena. Y las instituciones a una la siguen dañando... Sé que no me va a devolver a mi hija. La condena que él tenga no me va a devolver a mi hija, pero saber que nunca más va a dañar a una mujer, que nunca más va a golpear a otra mujer, que nunca le va a hacer daño a nadie, al menos voy a estar tranquila un tiempo", sentenció Macarena Méndez.

Si eres víctima o testigo de violencia hacia la mujer el fono de orientación dispuesto por el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) es el 1455. El número se puede marcar tanto en teléfono fijo como en el celular y desde ahí brindan orientación para ayudar a víctimas de maltrato o te guían con los mecanismos para realizar una denuncia.

La nota informa un proceso judicial en curso, por lo que los involucrados no deben ser considerados culpables hasta que la justicia lo determine.