Proyecto de avión de combate europeo: Alemania y Francia descartan construcción del moderno caza SCAF
- Por Paz Morales | AFP
¿Qué pasó?
El gobierno alemán enterró el lunes la idea del avión de combate franco-germano-español denominado SCAF, que estaba paralizado desde hace meses debido a tensiones entre los dos fabricantes responsables del proyecto, Airbus y Dassault.
El abandono del proyecto supondría un duro golpe para los esfuerzos de los países europeos por cooperar más estrechamente en materia de defensa y presentar un frente unido ante una Rusia hostil y el deterioro de las relaciones con Estados Unidos.
Decisión de Alemania y Francia
Este lunes, el jefe del gobierno Alemán, canciller Friedrich Merz, junto al Presidente de Francia, Emmanuel Macron, acordaron "no seguir adelante" con el proyecto de un avión de combate europeo, el Sistema de Combate Aéreo del Futuro (SCAF).
Ir a la siguiente notaSegún indicó un representante del gobierno alemán a la agencia de noticias AFP, "llegaron a la conclusión de que las empresas no podrán ponerse de acuerdo para construir un avión de combate conjunto".
Desde París, la presidencia dijo que los dos dirigentes lamentaron "la imposibilidad de que los industriales lleguen a un acuerdo sobre la continuación" del proyecto del avión de combate del futuro, el SCAF.
El Presidente Macron y el canciller Merz "mantuvieron largas y frecuentes conversaciones sobre las formas de impulsar este proyecto, que es importante para la defensa europea", según indicó una fuente del Elíseo.

"Las autoridades alemanas consideraron que no era posible presionar más a las empresas implicadas", es decir, Dassault Aviation, que representa a Francia; y Airbus, que actúa en nombre de Alemania y España, concluyó.
Impacto en la defensa
El anuncio se produce dos días antes de la inauguración del gran salón aeronáutico de Berlín, ILA, al que Merz tiene previsto asistir el miércoles y donde se espera la presencia de los grandes industriales del sector.
El SCAF fue lanzado en 2017 por Alemania y Francia, a los que más tarde se sumó España, con el objetivo de sustituir a los aviones Rafale franceses y a los Eurofighter utilizados por los alemanes y los españoles.
Sin embargo, el proyecto se estancó debido a las tensiones entre el fabricante francés Dassault y el grupo europeo Airbus.

A pesar de la decisión sobre el avión de combate conjunto, el funcionario alemán afirmó que otras partes del amplio proyecto continuarán.
"El núcleo real del SCAF se mantendrá como un sistema europeo", afirmó el funcionario, describiéndolo como un "sistema nervioso que conecta aviones, drones y otros componentes en un todo integrado".
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