La lección de vida de madre que espera la muerte de su pequeña hija: "Cada día es un regalo"
La menor Brielle Burr nació con un extraño síndrome que le provoca un irregular crecimiento de su cráneo. A sus seis meses de edad sus padres le hicieron una simbólica fiesta de cumpleaños, ya que según los pronósticos, no alcanzaría a cumplir su primer año.
Hoy el panorama no es diferente, pero han pasado cuatro años desde su nacimiento, y aunque la pequeña Brielle superó todas las expectativas, su deceso sería inminente, según el informe médico.
Ryan y Candace Burr, sus padres, esperan seguir batiendo récords y permanecer junto a su hija por varios años más. "A pesar de todos los desafíos, Brielle ha demostrado alegría y ánimo desde el principio. Su actitud positiva ayuda a todos los que la conocen a darse cuenta de que no tienen nada de qué quejarse", dice Candace a la revista People.

Menos de 25 personas en el mundo padecen el síndrome de Beare Stevenson, el cual afecta a la pequeña, y la mayoría fallece a los pocos meses de vida.
Al principio, su madre nunca le compró regalos de navidad ni pensó en trajes de halloween "porque era difícil pensar que ella no estaría ahí para esas fiestas". Sin embargo, con el paso del tiempo decidieron vivir la vida como si nada fuese a ocurrir, porque "ella es una luchadora y no vamos a renunciar".
"Cada día es un regalo, pero ahora tiene 4 años, y nunca pensamos que estaríamos aquí. ¿Quién va a decir que no podemos duplicar este año?", sentencia con esperanza la madre de la menor.
Fotos: People.