Así es por dentro la cárcel más moderna de Chile donde serán trasladados cientos de reos por "Operación Cancerbero"

¿Qué pasó?

Entre cerros y prados, a unos 10 kilómetros al norte de Talca, se levanta una imponente estructura de concreto que está a detalles de comenzar a operar. Se trata del Complejo Penitenciario La Laguna, considerado el recinto carcelario más moderno del país y que fue conocido en exclusiva por Meganoticias.

El nuevo penal será utilizado para trasladar a cientos de personas privadas de libertad desde distintos recintos, en medio de un masivo operativo de seguridad desplegado este jueves 13 de agosto, para llevar desde Santiago hasta Talca a internos de alta peligrosidad.

La denominada "Operación Cancerbero", encabezada por Gendarmería y con apoyo de Carabineros y la PDI, contempla el traslado de 298 reos de alta peligrosidad para comenzar el poblamiento progresivo de este moderno complejo penitenciario.

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Una cárcel pensada para 2.320 personas

La Laguna comenzó a gestarse como proyecto en 2012 y representa una inversión cercana a los US$56 millones. El complejo cuenta con más de 25 hectáreas construidas y tendrá capacidad para albergar a 2.320 personas privadas de libertad.

Su puesta en funcionamiento será progresiva y busca generar un importante alivio a la sobrepoblación que actualmente afecta al sistema penitenciario. En particular, permitirá descongestionar la cárcel de Talca, que tiene capacidad para unas 450 personas, pero actualmente alberga cerca de 900.

El efecto, además, podría extenderse a otras regiones, ya que permitirá redistribuir población penal proveniente del Maule y de zonas cercanas como Ñuble y O'Higgins.

Tres accesos para evitar que internos, funcionarios y visitas se crucen

Uno de los elementos que más llama la atención del recinto es su diseño. La nueva cárcel cuenta con tres accesos y tres túneles independientes, destinados a distintos tipos de personas: internos, funcionarios y visitas.

La distribución busca evitar que estos grupos se encuentren durante los desplazamientos de ingreso y salida del establecimiento, reforzando así las medidas de seguridad.

El complejo también está dividido en 14 módulos, incluyendo sectores destinados a personas que requieren los mayores niveles de seguridad, como líderes de organizaciones criminales.

Más de 1.500 cámaras y tecnología de vigilancia

La seguridad es uno de los principales aspectos de La Laguna. El recinto cuenta con 1.561 cámaras, cifra que representa cerca del 20% del total de cámaras existentes en los centros penitenciarios de Chile. A esto se suman sensores de movimiento, sensores de escalamiento, detectores de metales, escáneres corporales y sistemas destinados a impedir las comunicaciones no autorizadas.

El perímetro también cuenta con distintos niveles de protección, incluyendo grandes muros, torres de vigilancia, sistemas antidrones y barreras diseñadas para evitar intentos de fuga o ataques desde el exterior. 

Uno de los puntos más llamativos son las cabinas de vigilancia ubicadas al interior de los patios, desde donde los funcionarios pueden mantener una visión panorámica de los espacios donde se reúnen los internos.

Módulos especiales para los reos más peligrosos

El nuevo recinto incorpora módulos de alta y máxima seguridad destinados a mantener separados a los internos considerados más peligrosos del resto de la población penal.

El objetivo es impedir que continúen operando desde el interior de las cárceles, pero también evitar que puedan captar o incorporar nuevos integrantes a sus organizaciones criminales.

La infraestructura fue diseñada a partir de la experiencia de los propios funcionarios de Gendarmería, con un modelo que busca adaptarse a las necesidades del sistema penitenciario chileno.

Educación y trabajo dentro del recinto

La modernización no solo está relacionada con la seguridad. Cada módulo cuenta con espacios destinados a educación y talleres laborales, mientras que el complejo contempla cuatro grandes talleres.

La idea es que la nueva infraestructura permita desarrollar actividades de reinserción y trabajo al interior del penal, junto con mantener una separación efectiva entre los distintos tipos de población penitenciaria.

Mientras el sistema penitenciario enfrenta altos niveles de ocupación, La Laguna se prepara para recibir progresivamente a sus primeros internos. El masivo traslado desde Santiago marca uno de los primeros pasos de un proyecto que busca cambiar la capacidad y la forma en que se administra parte de la población penal del país.

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