Fin a las tarjetas de coordenadas: Los 4 grupos que podrán seguir usándolas y qué pasa si te cambias de banco

El pasado 1 de agosto de 2026 comenzó a regir de manera definitiva la norma de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) que prohíbe el uso de tarjetas de coordenadas y claves impresas en papel o plástico.

La medida busca proteger las cuentas bancarias de las estafas y obligar a los clientes a cambiarse a sistemas más seguros. Esto significa que, en lugar de tarjetas de coordenadas, ahora las transferencias y trámites deberán autorizarse mediante reconocimiento facial o la huella digital o a través de las aplicaciones móviles que entregan los propios bancos.

No obstante, ante la brecha digital existente, la CMF estableció excepciones para evitar que grupos vulnerables queden marginados y así puedan seguir usando las tarjetas de coordenadas.

Ir a la siguiente nota

¿Quiénes pueden seguir usando tarjeta de coordenadas?

La normativa faculta a las entidades bancarias a mantener operativa la tarjeta plástica únicamente para aquellos usuarios que cumplan con alguno de los siguientes casos:

  • Ser adulto mayor (a partir de 60 años)
  • Presentar una condición de salud deteriorada o de discapacidad.
  • Tener dificultad para acceder a canales físicos de atención.
  • Presentar incompatibilidad o indisponibilidad de dispositivos electrónicos de confianza.

¿Qué pasa si te cambias de banco?

La CMF reveló que mantener la tarjeta de coordenadas no es un derecho permanente. Es decir, si cumples con todos los requisitos para conservarla, pero decides abrir una cuenta en otra entidad, perderás el beneficio de inmediato, sin importar que cumplas alguna de las condiciones antes mencionadas. Lo mismo ocurre para las personas que abran su primera cuenta bancaria.

Respecto a este "candado", el documento normativo de la CMF especifica de forma textual que la inclusión de usuarios que pueden seguir usando tarjeta de coordenadas "será exclusivamente respecto de los clientes de la entidad bancaria a la fecha de entrada en vigencia de la norma".

Además, los bancos tuvieron como fecha límite el 1 de agosto de 2026 para enviar a la CMF la nómina oficial de clientes acogidos a la excepción. Si un usuario no quedó calificado dentro de ese grupo antes de la fecha límite, ya no podrá usar el plástico impreso.

La advertencia de riesgo

El CMF también condicionó a los bancos a agotar las instancias de acompañamiento antes de conceder la excepción. Según la CMF, la mantención de la tarjeta física "solo podrá realizarse luego de que el emisor haya ofrecido soluciones alternativas y el cliente no haya manifestado su aceptación".

A su vez, la CMF enfatizó la necesidad de transparentar la vulnerabilidad del sistema impreso frente a fraudes o clonaciones, indicando que el banco "deberá informar de los riesgos que conlleva la mantención de los medios de autenticación que vienen utilizando", dado que las coordenadas impresas no cumplen formalmente con los estándares de la Autenticación Reforzada de Clientes.

Todo sobre Bancos