El chileno de 80 años que está a punto de titularse de abogado: "Tenía que cerrar ciclos de cosas pendientes en mi vida"

Carlos Zanzi entró a estudiar Derecho en la Facultad de la Universidad de Chile durante la década de 1960. Con los años se casó, tuvo dos hijos, trabajó en el departamento jurídico del Banco Central y en 1972 rindió su examen de grado.

Sin embargo, nunca llegó a escribir la tesis que le faltaba para titularse. "Fue la última actividad académica que hice", recordó Carlos al teléfono desde Upsala, Suecia, donde reside actualmente. Después del 11 de septiembre de 1973, su familia se vio obligada a dejar Chile y se estableció en el país nórdico, un quiebre que también significó el fin —por décadas— de su carrera universitaria.

Un cambio de rumbo total en Suecia

"Llegué a Suecia y me di cuenta de que era muy difícil aplicar lo que había aprendido en Derecho en Chile. No dominaba el idioma y, por otro lado, el propio idioma jurídico es complejo, requiere de mucho tiempo para manejarlo. Yo necesitaba trabajar, estaba con dos hijos, así que decidí cambiar de rumbo totalmente. Lo que hice fue formarme como profesor preescolar", contó Carlos a LUN.

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Su trayectoria laboral lo llevó después a trabajar en una institución internacional enfocada en Latinoamérica. A comienzos de este siglo volvió a Chile como experto en cooperación internacional y participación ciudadana, y luego se desempeñó como jefe de gabinete de Francisco Estévez en la Dirección de Organizaciones Sociales. Desde ese cargo participó activamente en la discusión de la Ley N° 20.500 sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, promulgada en 2011.

A los 80 años, decidió cerrar el ciclo

Pese a esos logros profesionales, Carlos sentía que algo le faltaba. Recién el año pasado se sentó a escribir su tesis de Derecho, más de cinco décadas después de la última clase a la que asistió en la facultad.

"Lo retomé porque cumplí 80 años y me di cuenta de que tenía que cerrar ciclos de cosas pendientes en mi vida", explicó.

"Estando con mis amigos en Chile, cuando nos juntamos a celebrar el cumpleaños, les pregunté qué les parecía la idea y todos me apoyaron. Upa chalupa. Me volví a Suecia, tenía mucha literatura y material online", indicó. En el proceso lo apoyaron su esposa, sus hijos y sus cinco nietos.

Le tomó cerca de un año escribir la memoria, un estudio comparado de los modelos de participación ciudadana en Chile y Suecia. "Tenía un tema, encontré el profesor adecuado en la facultad que se interesó mucho y me estimuló", valoró. 

"Si todo sale bien —el informe del profesor guía es muy favorable— podría tener en sus manos la licenciatura", aseguró.

¿Y el título de abogado?

Para ejercer como abogado, Carlos debería además tramitar su título ante la Corte Suprema, un paso que todavía no tiene claro si dará. "No sé todavía si voy a hacer el esfuerzo del título, porque tengo claro que no voy a ejercer como abogado. Hay ciertos requisitos, como hacer una práctica, pero no estoy en condiciones en este minuto de estar en Chile en una práctica de seis meses, además porque no conozco la legislación chilena moderna. Sería poco serio que lo intentara", reconoce.

Aun así, no pierde la esperanza de encontrar un camino alternativo: "Voy a ver si es posible alguna gestión, quizás haya alguna posibilidad porque trabajé durante varios años como procurador. Puede ser que por ese lado logremos que la Corte Suprema acepte que me den el título de abogado. Me gustaría tenerlo nada más como una cosa simpática, como para decirle a mis hijos y nietos, aquí tengo el título".

Para Carlos, sería la manera perfecta de poner punto final a una historia que comenzó hace más de 50 años: "Sería una bonita forma de terminar todo el proceso. Sería como cerrar el capítulo, porque cuando entré a estudiar Derecho, obviamente que lo hice con la idea de ser abogado, pero todavía no lo soy".