Operación Tokio: Neme revela rol clave de ejecutiva de BancoEstado que habría "bypasseado" alertas de lavado

¿Qué pasó?

Nuevos antecedentes surgieron en torno a la Operación Tokio, la investigación liderada por la Fiscalía Metropolitana Sur que permitió desarticular una estructura financiera presuntamente vinculada al Tren de Aragua en Chile. Además de lo que trascendió en la audiencia de formalización del domingo, el conductor José Antonio Neme reveló este lunes detalles inéditos sobre el rol preciso que habría cumplido la ejecutiva de BancoEstado imputada en la causa.

La segunda funcionaria bancaria

La noche del domingo, tras la audiencia de formalización de los detenidos de la Operación Tokio, el fiscal regional Héctor Barros confirmó que una de las imputadas era ejecutiva de BancoEstado, información que fue revelada por la propia acusada y su defensa durante la audiencia.

Esta mujer se suma a José Carlos Pérez Asencio, ejecutivo del Banco Santander detenido la semana pasada, quien era el encargado de traspasar los dineros que recaudaba el Tren de Aragua por extorsión, secuestro, prostitución y tráfico de drogas hacia fondos internacionales.

La red investigada por la Fiscalía habría lavado más de 75 mil millones de pesos.

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El rol específico: "bypassear" los controles internos

Más allá de lo informado oficialmente, el conductor José Antonio Neme entregó este lunes antecedentes que califica como "absolutamente inéditos" sobre el modus operandi de la imputada de BancoEstado, basados en información de una fuente.

Según detalló, la mujer se desempeñaba como ejecutiva de cuentas de empresas y su función real dentro de la organización era la de mantener operativas las cuentas corporativas de empresas de papel creadas por la banda. A diferencia del ejecutivo de Santander —que manejaba cuentas de personas—, ella tenía acceso a cuentas de pymes y empresas medianas, dos sociedades de fachada digitales que la organización utilizaba para mover los recursos.

De acuerdo con los antecedentes que habría recabado el Ministerio Público a través de cruces de bitácoras informáticas, el rol de la imputada consistía en intervenir cada vez que el sistema automatizado del banco bloqueaba preventivamente alguna de esas cuentas corporativas por sospechas de actividad irregular.

Para eludir esos controles, la ejecutiva ingresaba al sistema del banco y adjuntaba documentación contable basada en facturas ideológicamente falsas, lo que le permitía justificar los montos depositados y lograr que las cuentas fueran reactivadas manualmente en menos de 24 horas.

Según la misma fuente, la mayor antigüedad de la imputada dentro del banco le otorgaba mayor facultad técnica que al ejecutivo de Santander ya detenido, lo que la habilitaba para aprobar cuentas en ese segmento y ejecutar estas maniobras dentro del sistema.

Un grupo de WhatsApp como hilo conductor

Neme también reveló cómo la policía y el Ministerio Público llegaron hasta esta mujer. El hilo conductor fue el teléfono personal incautado al primer ejecutivo detenido —uno de tres aparatos que se le encontraron, junto a uno corporativo y un teléfono satelital que lo comunicaba con una cárcel en Colombia—.

En ese dispositivo se encontró un grupo de WhatsApp donde varios ejecutivos de cuenta conversaban abiertamente sobre metas de depósito de las empresas de fachada, turnos de caja para evitar fiscalizaciones, y el cobro de comisiones directas en efectivo por cada cuenta corporativa que lograban mantener activa.

El número exacto de ejecutivos bancarios involucrados aún no está confirmado, según precisó el propio conductor.

Una lavadora "absolutamente coordinada"

Los recursos habrían sido enviados a uno de los líderes del Tren de Aragua, conocido como Carlos "Bobby", quien está preso en una cárcel de Colombia. Para Neme, lo que revelan estos antecedentes es la imagen de una organización criminal con roles estrictamente definidos: mientras el ejecutivo de Santander movía el dinero hacia el exterior, la ejecutiva de BancoEstado era la encargada de mantener abierto el grifo, desactivando los controles internos que el propio sistema bancario había diseñado para detectar precisamente este tipo de operaciones.

La Operación Tokio es considerada por las autoridades como el mayor golpe financiero propinado hasta ahora al Tren de Aragua en territorio chileno. Tras la formalización del domingo, el tribunal decretó prisión preventiva para 14 de los 17 imputados. Otros dos quedaron con arresto domiciliario total y una mujer de avanzada edad con arresto domiciliario nocturno. Todos enfrentan cargos por lavado de activos, asociación ilícita, contrabando y extorsión.

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