Pisquera chilena relanza histórica marca: Mantiene el proceso artesanal

El pisco es una de las bebidas más arraigadas en la identidad cultural chilena. Su historia está ligada a los valles del norte del país, a generaciones de productores que han trabajado la tierra y perfeccionado su oficio durante décadas, y a una tradición que en los últimos años ha encontrado también un lugar en la escena internacional de los destilados premium.

El consumo de la bebida alcohólica en Chile ha evolucionado considerablemente. Cada vez más personas se acercan a la categoría con mayor conocimiento, buscando etiquetas con origen definido, procesos artesanales y perfiles aromáticos complejos. En ese contexto, el regreso de marcas con historia y raíces territoriales responde a una demanda real por parte de consumidores que valoran la autenticidad por encima de la masividad.

El regreso

En ese escenario vuelve al mercado una etiqueta que muchos recordaban con afecto y que había permanecido fuera de circulación durante varios años. Montura regresa de la mano de Bou Legado, una pisquera que llega a este relanzamiento con el respaldo de dos reconocimientos consecutivos en la London Spirits Competition, uno de los certámenes más importantes de la industria de destilados a nivel global.

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En la edición más reciente de esa competencia, realizada en abril de 2026, la pisquera obtuvo los títulos de "Pisco del Año" y "Mejor Espirituoso de Chile", distinciones que consolidan su posición como referente del pisco chileno en el exterior. Es desde esa plataforma de reconocimiento que el regreso de la marca histórica cobra aún más sentido.

El producto con el que se materializa este regreso es Gran Pisco Montura 46°, elaborado íntegramente en el Valle del Choapa, en la comuna de Salamanca, Región de Coquimbo. La materia prima proviene de plantaciones centenarias de uva Moscatel Rosada de la zona, y el destilado fue producido en alambiques de cobre, manteniendo un proceso artesanal que respeta la tradición del territorio.

Se trata de un pisco blanco de alta graduación con una crianza de 12 meses. Según la marca "en nariz predominan notas cítricas de mandarina, clementina, naranja verde y limón de Pica, junto a aromas florales y balsámicos. En boca presenta una textura sedosa y una evolución aromática prolongada, lo que lo hace apto tanto para disfrutarlo solo como para coctelería".

Recuerdo del campo chileno

El relanzamiento contempla además una trilogía de versiones llamadas Huasa, Huaso y Rampante, cada una inspirada en distintas expresiones de la identidad y tradición del campo chileno. Una propuesta que no solo habla del producto, sino también de la cultura y el paisaje que lo rodean.

Detrás del proyecto está Fernando Bou, fundador de la pisquera, quien señaló que este relanzamiento representa la continuidad de un legado familiar que comenzó junto a su padre. Para él, recuperar esta etiqueta es, de acuerdo a la marca, un "homenaje al campo chileno, al oficio artesanal y al patrimonio cultural de los valles pisqueros del norte del país, valores que hoy resuenan con fuerza en una industria que mira cada vez más hacia sus raíces".

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