Aviso de falsa bomba en Hotel W "para matar musulmanes" y denuncia por cohecho: El "prontuario" de ejecutivo detenido en Brasil

El nombre de Germán Andrés Naranjo Maldini comenzó a circular con fuerza este fin de semana luego de que fuera detenido en Brasil tras protagonizar un violento episodio de insultos racistas y discriminatorios en el aeropuerto de Sao Paulo. Videos difundidos por medios brasileños y redes sociales muestran al ejecutivo chileno lanzando frases ofensivas contra trabajadores y policías, situación que derivó en su detención.

Sin embargo, no es la primera vez que Naranjo Maldini queda involucrado en hechos controversiales. Según constató Mega Investiga, en Chile registra al menos dos causas judiciales ligadas a episodios que también terminaron con intervenciones policiales y denuncias por conductas agresivas o fuera de control: una investigación vigente por presunto soborno en el Registro Civil y una antigua denuncia por una falsa amenaza de bomba en el Hotel W de Santiago.

El episodio en el Registro Civil: "¿A quién hay que pagarle?"

La causa más reciente se tramita ante el 4.° Juzgado de Garantía de Santiago y corresponde a una querella presentada por el Servicio de Registro Civil e Identificación por el delito de soborno o cohecho activo a funcionario público.

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Según la acción judicial, todo ocurrió el 4 de febrero de 2025 en la oficina del Registro Civil de Lo Barnechea. De acuerdo con la querella, Naranjo Maldini llegó acompañado de su esposa para retirar el pasaporte de su hijo menor de edad, pero ingresó directamente a un módulo de atención "sin sacar un número de atención ni realizar la fila correspondiente".

La presentación sostiene que el ejecutivo se dirigió "de manera prepotente" a una funcionaria, quien decidió atenderlo "con el fin de evitar un altercado mayor". Ahí se le informó que el documento tenía retrasos en su fabricación y que no podía ser entregado ese día.

La querella afirma que, tras insistir durante varios minutos, Naranjo Maldini se acercó a la funcionaria y le preguntó en voz baja: "¿A quién hay que pagarle? Hace 3 años le pagué a Mario Patiño para agilizar el trámite (?)".

Pero el episodio no terminó ahí. Según el relato del Registro Civil, mientras la funcionaria atendía a otra usuaria, el empresario regresó abruptamente al módulo y "sin ningún pudor, le mostró un fajo de billetes de $10.000", diciéndole: "Tome esto y me hace el pasaporte rápido".

La funcionaria reaccionó levantándose de su puesto y pidiendo ayuda a seguridad. Fue entonces —según la querella— cuando Naranjo Maldini comenzó a gritar dentro y fuera de la oficina, acusando falsamente que le estaban pidiendo dinero para agilizar el trámite. "¡Ayuda, me están pidiendo plata para obtener mi pasaporte más rápido!", habría gritado frente a otros usuarios.

La acción judicial sostiene además que el imputado continuó insistiendo en el ofrecimiento de dinero incluso frente al personal de seguridad. Según el texto, habría repetido: "¿A qué weón hay que pagarle?, aquí tengo los billetes".

El Registro Civil calificó los hechos como "de suma gravedad", señalando que el actuar del empresario "afecta directamente la fe pública, vulnera la legalidad institucional y pone en riesgo el correcto funcionamiento del Estado de Derecho".

La falsa amenaza de bomba en el Hotel W

Pero existe un antecedente mucho más antiguo que también quedó registrado en tribunales. En 2013, Naranjo Maldini fue denunciado por un episodio ocurrido en el Hotel W de Las Condes, donde aseguró haber dejado una bomba "para matar a todos los musulmanes".

La causa ingresó al 4.º Juzgado de Garantía de Santiago.

Según el documento presentado por la Fiscalía Oriente, el hecho ocurrió el 29 de agosto de 2013. El ejecutivo llegó acompañado de una mujer al hotel y primero se le asignó la habitación 925, aunque luego pidió cambiarla porque "no era de su agrado", dejándola "toda desordenada".

La querella relata que posteriormente le dijo a un botones que debía volver a la habitación porque "se le había quedado una bomba para matar a todos los musulmanes".

El comentario activó inmediatamente los protocolos de seguridad del recinto. La Fiscalía detalló que el Hotel W pertenecía a una cadena norteamericana y que además se realizaría una convención, por lo que se contactó a personal policial y acudió el GOPE de Carabineros para revisar el lugar. Finalmente, no se encontró ningún explosivo ni elementos sospechosos.

La misma presentación añade otro dato: la mujer que acompañaba a Naranjo Maldini declaró que antes habían estado en el restaurante del Hotel Sheraton, donde se habría producido "una situación similar".

Pese a la gravedad de los dichos, la Fiscalía decidió no perseverar y solicitó no iniciar investigación. El tribunal aprobó esa decisión argumentando que los hechos denunciados "no son constitutivos de delito".

La Fiscalía sostuvo en su resolución que no se configuraban amenazas "serias y verosímiles" y que además "no hubo hallazgo de bombas".