Mujeres se tatuaban a la Santa Muerte: Banda narco liderada por "sacerdote" invocaba protección divina para entrar droga a Chile

¿Qué pasó?

Un reportaje de Mega Investiga reveló antecedentes de una organización criminal dedicada al tráfico de ketamina desde Perú a Chile. Se trata de una banda con estructura compleja, marcada por un elemento inusual: el uso de creencias religiosas para facilitar el delito.

Banda era devota de la Santa Muerte 

El líder, José Luis Herrera, un ciudadano ecuatoriano de 58 años, se hacía pasar por "obispo" o "sacerdote". Según el reportaje, su principal estrategia era reclutar mujeres para transportar droga desde Perú, específicamente a través del paso Chacalluta hacia Arica.

 

De acuerdo a información policial, un total de 17 mujeres de nacionalidad peruana, ecuatoriana, venezolana y también chilena, fueron acusadas de adherir la ketamina a sus cuerpos para ingresarla al país.

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La organización se sostenía en una narrativa religiosa. Herrera promovía la devoción a la Santa Muerte, figura que no está reconocida por la iglesia, pero que era presentada como un ente protector. A través de rituales, convencía a las integrantes de que contaban con protección divina para cometer los ilícitos.

Esta manipulación, según el fiscal regional de Arica, Mario Carrera, busca "trastocar los valores de la persona" y facilita la justificación de conductas delictivas. Incluso, algunas participantes se tatuaban la imagen de esta figura como símbolo de protección.

Un negocio lucrativo 

El funcionamiento era eficiente y lucrativo. Las mujeres podían ganar entre uno y dos millones de pesos por traslado. La droga era adquirida en Perú sin mayores restricciones y luego distribuida en Chile.

En términos operativos, la red arrendaba departamentos en Arica y en Perú, donde realizaban tanto los rituales como el acopio de droga.

La banda fue desarticulada con 18 detenidos, incluido su líder. Además, se incautaron al menos 18 kilos en un procedimiento, aunque se advierte que en Chile las cifras totales sobrepasan la tonelada de ketamina incautada. 

Desde la fiscalía se advirtió que esta sustancia, altamente adictiva, reporta buenas ganancias y puede ser extremadamente peligrosa incluso en pequeñas dosis.