Fingió su muerte para no pagar deuda de $56 millones: La estafa que impacta a México

¿Qué pasó?

Un insólito y millonario fraude quedó al descubierto en el municipio de Juárez, en el estado de Nuevo León, México, luego de que una mujer simulara su muerte para no responder por una gigantesca deuda acumulada a través de un sistema informal de ahorro colectivo.

La acusada fue identificada como Nelly Hernández, conocida en redes sociales como Angelín Zavala o Luisa Vanelly, quien administraba diversos grupos de WhatsApp donde organizaba las denominadas "tandas". En este esquema, las personas entregan cuotas periódicas con la promesa de recibir en turnos el pozo acumulado o productos como pantallas, comedores y muebles para el hogar.

Sin embargo, cuando llegó la fecha de entregar los premios y montos reunidos tras meses de aportes, la mujer desapareció sin dejar rastro.

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La imagen falsa que encendió las alarmas

Para eludir sus compromisos económicos, hizo circular en redes sociales una imagen que anunciaba el  supuesto velorio de la organizadora en las Capillas Funerarias La Fe, en la comuna de García.

El engaño duró poco. La masiva difusión del aviso obligó a la propia empresa funeraria a emitir un comunicado oficial para desmentir el servicio y desligarse de la situación: “Por este medio se informa que la empresa Capillas Funerarias La Fe no cuenta con los servicios de la persona mencionada en la imagen. Asimismo, nos deslindamos de cualquier hecho, situación o asunto relacionado con dicha persona”.

Al verse descubierta, la mujer reapareció públicamente al tercer día asegurando haber sufrido un cuadro depresivo y acusó a sus clientas de difamación. No obstante, lejos de mantener un perfil bajo, tras el escándalo ha compartido en sus redes sociales un tema musical que le compusieron bajo el apodo de la "Tandera de Juárez".

Más de 300 afectados y denuncia en la Fiscalía

Se calcula que las víctimas del engaño superan las 300 personas, quienes entregaron los ahorros del trabajo de todo un año con la esperanza de recibir sus pagos o enseres.

El monto defraudado se estima en 1 millón de pesos mexicanos, cifra equivalente a cerca de 56 millones de pesos chilenos. Ante la magnitud del caso, las afectadas acudieron formalmente a la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León para denunciar el fraude y exigir responsabilidades penales.

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