Compró una casa "de palabra" hace 20 años y ahora podría perderla: el caso que expuso "Fuerte y Claro"
- Por Meganoticias
El programa "Carmen Gloria: Fuerte y Claro", de Mega, abordó este martes un caso que expone uno de los errores más frecuentes —y costosos— a la hora de adquirir una vivienda en Chile: cerrar la compra de una casa "de palabra", sin escritura ni respaldo notarial.
La historia tiene como protagonistas a un matrimonio de adultos mayores, Juan y Juana, que desde 2006 habitan una propiedad ubicada en Puente Alto, en el límite entre la villa Los Cipreses y la villa Don Vicente. Dos décadas después, enfrentan la posibilidad de perder el lugar donde construyeron su vida.
Una casa comprada "de palabra"
Según relataron en el espacio, el contacto se gestó a través de Verónica, sobrina del matrimonio. Ella conocía a Abraham, un vecino que había accedido a la vivienda mediante un subsidio habitacional, pero que no tenía intención de ocuparla.
Ir a la siguiente notaVerónica conectó a sus tíos —que en ese momento arrendaban— con Abraham. Tras una conversación, se habría llegado a un acuerdo: Juan entregó $800 mil convencido de que con ese monto compraba la casa. Para dimensionarlo, la propia Verónica había pagado cerca de $360 mil por una vivienda equivalente del mismo proyecto.
El problema es que la propiedad, al haber sido obtenida con subsidio, tenía prohibición de venta durante un periodo de cinco años. Por eso, el traspaso nunca se formalizó ante notario. "Todo lo hicieron de palabra", reconocieron en el relato, confiando en que pasados los cinco años se firmarían los documentos.
20 años después, el dueño reaparece
Ese trámite nunca ocurrió. Dos décadas más tarde, Abraham reapareció desconociendo la venta y exigiendo la devolución de la propiedad. Según expuso el programa, el dueño original le habría planteado al matrimonio el pago de 20 millones de pesos para firmar finalmente los papeles. De no concretarse, advirtió que la pondría en venta por un valor mayor e iniciaría las acciones judiciales correspondientes.
Consultado telefónicamente por el equipo del programa, Abraham entregó su versión: sostuvo que los $800 mil correspondían solo a un "pie" y no al precio total de la vivienda, y que siempre estuvo dispuesto a firmar si le completaban el monto que pedía. Explicó, además, que hoy necesita el dinero por motivos familiares y de salud.
El matrimonio, en cambio, mantiene que el acuerdo fue por el total. "Me da los 800 mil y esa casa es suya", habría sido el compromiso, según recordaron en el estudio.
¿Cuánto vale hoy la propiedad?
El programa solicitó una estimación comercial al Instituto Inmobiliario de Chile. De acuerdo con su director, Esteban de Barbieri, se trata de una casa de dos pisos, con un terreno aproximado de 75 metros cuadrados y unos 42 metros cuadrados de construcción según el Servicio de Impuestos Internos, que además presentaría ampliaciones sin regularizar.
Según esa estimación, el valor comercial aproximado de la vivienda se ubicaría entre los $48 y los $53 millones, mientras que un eventual arriendo bordearía los $320 mil a $390 mil mensuales. Una cifra que contrasta de manera notoria con los $800 mil que el matrimonio asegura haber pagado.
Las claves legales del caso
El panel del programa abordó el caso desde dos aristas: la legal y la del uso del subsidio habitacional.
En lo jurídico, se recordó que en Chile la compraventa de una propiedad es un contrato solemne. Esto significa que, para ser válido, debe cumplir formalidades específicas que establece la ley:
- Escritura pública realizada ante notario.
- Inscripción de esa escritura en el Conservador de Bienes Raíces de la comuna donde se ubica el inmueble.
Solo con la inscripción en el Conservador se adquiere la posesión legal del bien. Mientras eso no ocurre, según se enfatizó en el espacio, no se adquiere nada, por más años que se viva en el lugar.
La segunda arista apunta al subsidio habitacional. Desde el panel se subrayó que este beneficio está pensado para la primera vivienda de quienes lo necesitan y que, por norma, las casas obtenidas por esta vía no se pueden vender, arrendar, prestar ni mantener desocupadas durante un periodo determinado, que en la mayoría de los casos es de cinco años y que en algunos puede extenderse incluso más. Esa restricción queda informada y consignada por escrito al momento de acceder al beneficio.
Recomendaciones del programa
Más allá del aspecto legal, el espacio entregó orientaciones prácticas para el matrimonio y para quienes puedan verse en situaciones similares:
Dejar constancia formal: se recomendó al matrimonio acercarse al Serviu Metropolitano o al Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) para reclamar y respaldar que han habitado la propiedad durante los últimos 20 años, incluyendo el certificado de residencia.
Denunciar el mal uso de subsidios: se recordó que existen canales para denunciar viviendas obtenidas con subsidio que están siendo arrendadas, usadas como negocio o habitadas por personas distintas a quienes postularon.
Explorar nuevos beneficios: se mencionó la posibilidad de postular al subsidio de arriendo y, eventualmente, al subsidio habitacional para personas mayores, que podría abrir una vía para regularizar la situación.
Acompañamiento emocional: desde el área psicológica del programa se advirtió que desarraigar a un adulto mayor tras 20 años en el mismo hogar genera un proceso de duelo, por lo que se pidió a la familia validación emocional y red de apoyo.
El apoyo de la familia
Uno de los hijos del matrimonio, Esteban, conectado desde Puerto Montt, manifestó que él y sus hermanos están dispuestos a recibir a sus padres en el sur del país en caso de no llegar a un acuerdo. De todas formas, expresó su molestia ante la posibilidad de que el dueño original obtenga un beneficio económico tras el esfuerzo que, según relató, hizo su familia para construir y mejorar la vivienda a lo largo de los años.
La encuesta del programa
Durante la emisión, "Fuerte y Claro" consultó a su audiencia: "¿Existe alguna razón para no dejar una casa que no es tuya?". El resultado fue estrecho:
- No, si no es tuya, debes devolverla: 58%
- Sí, pero depende de la situación: 42%
La conclusión del caso
El mensaje final del programa apuntó a una doble lección. Por un lado, que el origen de la operación también fue irregular, al involucrar el uso indebido de un subsidio destinado a quienes realmente lo necesitan. Por otro, que la única forma de proteger la compra de una vivienda es cumplir con las formalidades que exige la ley: escritura pública inscrita en el Conservador de Bienes Raíces.
"Cuando uno hace las cosas mal, corre el riesgo de que terminen mal también", fue la reflexión con que se cerró el caso, en un llamado a no dejar en manos de la confianza una de las inversiones más importantes en la vida de una familia.
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