¿Tienes diabetes? Estas son las tres vacunas que deberías recibir según los expertos
- Por Meganoticias
Con la llegada del invierno y el aumento de virus respiratorios, las personas con diabetes enfrentan un escenario especialmente complejo. Esta condición, que afecta a una parte importante de la población en Chile, no solo implica un manejo constante de la glicemia, sino también una mayor vulnerabilidad frente a infecciones. En este contexto, especialistas advierten que una enfermedad respiratoria puede descompensar rápidamente el estado de salud, elevando el riesgo de hospitalización y complicaciones graves.
El impacto no es menor. Las infecciones no solo afectan el sistema respiratorio, sino que pueden desencadenar una serie de reacciones en el organismo, especialmente en quienes tienen enfermedades crónicas. En el caso de la diabetes, esto se traduce en un mayor riesgo de descontrol metabólico, complicaciones cardiovasculares e incluso cuadros más severos ante virus comunes de temporada. Por eso, la prevención toma un rol clave, especialmente en los meses donde aumenta la circulación viral.
Vacunación para diabéticos
En este escenario, la vacunación se posiciona como una de las herramientas más importantes para reducir riesgos. Expertos coinciden en que existen tres vacunas fundamentales para personas con diabetes, disponibles de manera gratuita en Chile a través del sistema público de salud: influenza, COVID-19 y neumococo. Estas inmunizaciones permiten prevenir enfermedades respiratorias graves y disminuir la probabilidad de hospitalización.
Ir a la siguiente notaEstas vacunas no solo protegen contra infecciones específicas, sino que también ayudan a evitar complicaciones asociadas. En personas con diabetes, una infección puede agravar enfermedades preexistentes, afectar el sistema cardiovascular y generar cuadros más complejos. Por ello, la recomendación es clara: mantener el esquema de vacunación al día es una medida clave para proteger la salud durante el invierno.
Sobre el momento adecuado para vacunarse, la recomendación es anticiparse al periodo de mayor circulación viral. “El mejor momento para la vacunación es en marzo y abril, antes del peak de circulación viral que generalmente ocurre entre mayo y julio. La protección que da la vacuna tarda aproximadamente dos semanas en desarrollarse, por eso, mientras antes mejor. Pero incluso vacunarse en los meses más fríos sirve igual y te protege mientras el virus está circulando”, explica Patricia Gómez, médica internista y diabetóloga del Centro Médico Nueva Estoril.

El riesgo, además, no es igual para todos los pacientes. Las personas con diabetes tipo 1 y tipo 2 enfrentan escenarios distintos, aunque ambos grupos presentan mayor vulnerabilidad que la población general. En el primer caso, el principal peligro está en el descontrol glicémico, mientras que en el segundo suelen influir factores adicionales como la edad, la obesidad o enfermedades asociadas.
Otras conductas de prevención
Más allá de las vacunas, existen otras medidas que ayudan a reducir el riesgo durante esta época del año. “La vacunación es clave, pero hay otras barreras que ayudan a disminuir hospitalizaciones y descompensaciones. Por ejemplo, el adecuado lavado de manos, uso de mascarilla en lugares cerrados con mucha gente y la ventilación diaria del hogar”, señala la especialista.
Otro aspecto fundamental es mantener un buen control de la glicemia. “Una glicemia elevada sostenida debilita la respuesta inmune y favorece las infecciones, por lo que es crucial mantener estabilidad glicémica”, advierte Gómez. Esto cobra especial relevancia en invierno, cuando los cambios de rutina pueden afectar los hábitos de las personas.
Asimismo, se recomienda que los pacientes tengan claridad sobre cómo actuar en caso de enfermarse. Contar con un plan para enfrentar un cuadro infeccioso puede marcar la diferencia y evitar complicaciones mayores. Esto incluye saber cuándo consultar, cómo ajustar tratamientos y mantener una adecuada hidratación.
En definitiva, para las personas con diabetes, el invierno representa un desafío adicional que requiere preparación. La vacunación, junto con el control metabólico y las medidas preventivas, se convierte en una herramienta esencial para enfrentar de mejor manera esta temporada y reducir el riesgo de complicaciones graves.