¿Batallando con la resaca navideña? Estas son las razones por las que te puede afectar más de lo normal

El último mes del año es, sin dudas, uno de los más intensos, ya que las celebraciones navideñas incluyen bebidas alcohólicas, cambios de alimentación y, sobre todo, exceso de fiesta. En este contexto, es muy probable que te enfrentes a la temida resaca.

Después de Navidad, podrías despertar arrepintiéndote de esos brindis de más, con síntomas que te obligan a quedarte en cama intentando recuperar fuerzas. Sin embargo, está la posibilidad de que tus amigos (los más afortunados) no sufran los mismos malestares.

Esta es la variabilidad de una resaca. Si bien las diferencias de intensidad son habituales y dependen de diferentes factores, una investigación ha estimado que alrededor del 5% de las personas pueden ser resistentes a la resaca.

Para Craig Gunn, profesor de Ciencias Psicológicas de la Universidad de Bristol, no solo se trata de cuánto bebemos. Los expertos han comenzado a estudiar los mecanismos biológicos y psicológicos que podrían influir en nuestra experiencia con la resaca. 

El rol de la genética

De acuerdo a un estudio, las personas con una variación del gen ALDH2 podrían sufrir resacas más severas. Esto debido a que la enzima del alcohol es descompuesta por el acetaldehído, un compuesto químico clave para la aparición de los síntomas de la resaca.

Resulta que cuando esta variante genética limita la descomposición del acetaldehído, conduce a una mayor acumulación del compuesto químico y, por lo tanto, a mayores malestares.

Curiosamente, la edad y el sexo también pueden cobrar relevancia. Una encuesta en línea reciente, arrojó que la gravedad de los malestares disminuye con la edad. En cuanto al sexo, se determinó que los bebedores más jóvenes (de 18 a 25 años) tendían a reportar resacas más severas en comparación con las bebedoras jóvenes.

 

Pexels.
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Factores psicológicos

Por otra parte, hay ciertos rasgos psicológicos que pueden estar relacionados con la forma en que se enfrenta una resaca, entre ellos figuran la ansiedad, la depresión, los niveles de estrés e incluso la personalidad.

Un estudio apunta a que la extroversión (un rasgo de personalidad que generalmente se caracteriza por ser más sociable), se asocia positivamente con los comportamientos de consumo excesivo de alcohol en los estudiantes universitarios.  

 

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En cambio, la ansiedad, la depresión y el estrés también están relacionados con resacas más severas. Estos estados de ánimo se vinculan con una tendencia a interpretar el mundo de manera más negativa. 

Hallazgos científicos muestran que las resacas también tienden a hacer que las personas vean el mundo de manera menos positiva. Como resultado, las resacas pueden exacerbar un sesgo negativo, haciendo que algunas personas se sientan peor que otras.

Este artículo está diseñado para informar y no pretende dar consejos o soluciones médicas.

Consulte siempre a su doctor o especialista si tiene dudas sobre su salud o antes de iniciar un tratamiento.

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