"Íbamos a ganar varios millones": la declaración del conductor de App que trasladó a Martín Pérez durante su secuestro
- Por Leslie Ayala | Mega Investiga
Carlos Isaac Álvarez Franco (28) estaba en el departamento de un amigo en Estación Central cuando recibió una propuesta por WhatsApp. Según declaró ante Carabineros, Oswal Anniel Moreno Prieto, a quien conocía como “Monky”, le dijo que necesitaba un automóvil para cometer un secuestro y que podían ganar varios millones de pesos.
Era el lunes 26 de octubre, cerca de las 19:00. Álvarez, de 22 años, trabajaba como conductor de aplicación y tenía un Volkswagen Voyage gris que arrendaba por $100 mil semanales. En su declaración como imputado reconoció que aceptó participar porque esperaba recibir dinero.
“Me dijo que tenía un trabajo, que consistía en un secuestro, me dijo que necesitaba un auto y que íbamos a ganar varios millones, la verdad es que yo al ver que podía ganar bastante dinero le dije que sí, que entraba y que lo hiciéramos”, relató.
Su testimonio, al que accedió Mega Investiga, describe la captura de Martín Pérez, su traslado a un inmueble abandonado en Quinta Normal y las horas en que permaneció cautivo mientras exigían dinero a su padre.
También entrega su versión sobre la fuga de la víctima durante un segundo traslado hacia Colina, la persecución y un disparo que atribuyó a otro participante. Después de abandonar el sector, aseguró, él y “Monky” pasaron por distintos alojamientos en Santiago, Viña del Mar y Nancagua, utilizando el dinero que le habían quitado a Martín.
Álvarez renunció a su derecho a guardar silencio y declaró voluntariamente. En su relato admitió haber conocido el propósito del viaje antes de ir a buscar a la víctima, aunque sostuvo que su función había sido conducir.
El automóvil arrendado y su vínculo con “Monky”
Álvarez comenzó su declaración contando que es oriundo de Punto Fijo, Venezuela, y que llegó a Chile tres años antes en busca de mejores oportunidades laborales. Primero trabajó como bombero en un servicentro Shell, después como repartidor y, al momento de los hechos, realizaba viajes como Uber.
Para ese trabajo, señaló, arrendaba desde hacía tres meses un Volkswagen Voyage gris a un venezolano de nombre Yonathan, a quien pagaba $100 mil semanales.
También afirmó que llevaba dos meses sin un domicilio fijo, desde que se había separado de su pareja, con quien vivía en Pedro Aguirre Cerda. Durante ese período se alojaba en casas de amigos.
A “Monky”, según explicó, lo había conocido unas dos semanas antes del secuestro, en el sector de Toro Mazote con Alameda.
“Yo consumo tusi y siempre voy a la esquina de Toro Mazote con la Alameda, donde está el metro, siempre voy para allá y estas semanas me había encontrado mucho con él, conversamos, teníamos buena relación y todo”, declaró.
Moreno supo que trabajaba como conductor y le pidió viajes en dos oportunidades. Según Álvarez, ambos encargos consistieron en ir a buscar a una mujer a San Miguel. Además, se habían reunido una vez en el departamento de Joan, el amigo en cuya casa estaba cuando recibió la propuesta para participar en el secuestro.
“Un muchacho iba a llegar (?) a comprar droga”
Tras aceptar el ofrecimiento, Álvarez bajó del departamento de su amigo, ubicado en calle Coronel Souper, y se reunió con Moreno en la esquina con Godoy.
“Él llegó solo ahí, me explicó qué era lo que íbamos a hacer”, relató.
El plan que describió era llevarse a un joven que llegaría a comprar droga a un edificio de calle Placilla.
“En resumen, lo que íbamos a hacer era un secuestro, me dijo que un muchacho iba a llegar a un departamento a calle Placilla a comprar droga, ahí iban a hacer que se subiera solo al auto y lo íbamos a llevar a un lugar abandonado”, sostuvo.
Después fueron a buscar a un tercer participante al sector de Toro Mazote con Alameda. Su nombre no aparece en el texto de la declaración proporcionado a Mega Investiga. Álvarez aseguró que lo conocía por intermedio de “Monky” y que había conversado con él algunas veces.
Los tres se dirigieron al edificio de Placilla. Cuando llegaron, según el conductor, Martín ya estaba en el sector, en un camión blanco estacionado cerca de Coronel Souper.
“Nosotros nos dimos dos vueltas y después paramos, el Monky iba indicándome, él me dijo que ese era el tipo y el camión”, declaró.
Álvarez sostuvo que Moreno no tenía contacto directo con Martín y que recibía instrucciones de otra persona.
“La persona que estaba coordinando todo, era un colombiano a quien no conozco quien le daba las instrucciones al Monky”, afirmó.
La captura dentro del vehículo
De acuerdo con el conductor, Martín se acercó y subió al asiento trasero del Volkswagen, detrás del copiloto. Álvarez iba al volante, Moreno a su lado y el tercer participante se ubicaba detrás del conductor.
“Cuando Martín subió, dijo que venía a hacer la compra”, relató.
Álvarez puso en marcha el automóvil y cruzó Coronel Souper desde Placilla. Unos metros después, según su declaración, el sujeto que viajaba atrás tomó a Martín por el cuello y le amarró las manos con cinta.
El conductor también aseguró que Moreno llevaba una pistola que intercambiaba con ese acompañante.
“El Monky le dijo que estaba secuestrado, que se quedara tranquilo y que no hablara, que no le pasaría nada y que solamente necesitábamos el dinero que le íbamos a pedir al papá”, declaró.
Según Álvarez, Martín reaccionó diciendo que también era “choro” y “de la calle”, y les preguntó cómo podían hacerle eso. Sus captores le insistieron en que guardara silencio y que no le ocurriría nada.
“Martín dijo que estaría tranquilo y que iba a colaborar”, sostuvo.
El primer lugar de cautiverio
Moreno le envió por WhatsApp la ubicación a la que debían dirigirse. Era un terreno en Quinta Normal, al que llegaron después de un trayecto que Álvarez calculó entre 12 y 15 minutos.
Antes de entrar, “Monky” avisó de su llegada. Una persona los esperaba en el portón y abrió el acceso.
“El lugar era un sitio abandonado, yo estacioné el auto y se bajaron todos”, relató.
En el interior, aseguró, había un hombre con un yeso en un pie. Álvarez le atribuyó un papel en la disposición del recinto: “Él por lo que tengo entendido fue el que coordinó el lugar, le decía al que nos abrió que abriera o cerrara”.
Según su declaración, llevaron a Martín hasta una habitación donde había una cama y lo sentaron. Allí le quitaron aproximadamente $700 mil que llevaba consigo.
“Yo estaba ahí con ellos pero no le hablaba, mi misión fue conducir”, afirmó.
Mientras Moreno y el otro participante le explicaban a la víctima que debían esperar la comunicación con su padre, Álvarez dijo estar preocupado por el automóvil.
Recordó que después trasladaron a Martín a otra habitación y que el hombre del yeso mandó a comprar cigarrillos. Permanecieron unos 20 minutos fumando y esperando.
“Le dije al Monky que iba a sacar el auto de ahí por miedo, él me dijo que esperara y luego me dijo que fuera pero que él me iba a avisar”, señaló.
El cambio de ropa y los videos del cautiverio
Álvarez salió del terreno y dejó el Volkswagen en calle Placilla, al otro lado de Alameda. Luego fue al departamento de su amigo Joan para cambiarse de ropa.
Al bajar, según relató, recibió un nuevo encargo de Moreno: comprar cigarrillos y una bebida. Fue a una estación de servicio Copec cercana al lugar del cautiverio y regresó al inmueble.
Allí, sostuvo, “Monky” le informó que ya habían establecido contacto con el padre de Martín.
“Me dijo que ya se habían comunicado con el papá y habían coordinado el pago de $10.000.000, pero no podían transferir, ni dar dinero en efectivo en ese momento”, declaró.
También aseguró que Moreno le mostró videos grabados durante su ausencia. En uno, según describió, el tercer participante sujetaba a Martín por el pelo y le apuntaba con un arma.
“Ese es el video que dice papá me van a matar”, afirmó.
Sobre otro registro, en que aparecía un palo, Álvarez sostuvo que los golpes habían sido simulados: “Respecto a ese video no le pegaron si no que lo hicieron actuar como que le dolía”.
Se trata de la explicación entregada por el conductor, quien situó la grabación de esos registros durante el tiempo en que estuvo fuera del inmueble.
“Cuando yo volví Martín estaba bien, estaba tranquilo y fumando cigarro”, aseguró. Añadió que el tercer participante estaba a su lado y que Moreno y el hombre del yeso también permanecían en el lugar.
La espera y una salida para consumir tusi
Después de un rato, Álvarez volvió a pedirle a Moreno que lo dejara esperar en otro sitio hasta que terminaran, para luego regresar a retirar a Martín.
Según declaró, “Monky” aceptó. En el recinto quedaron Moreno, el tercer participante y el hombre del yeso, que estaba sentado algo más lejos.
El conductor se dirigió a calle Blanco Garcés, donde vivía un conocido al que llamó “Pacho”. Calculó que eran cerca de las 02:00.
“Cuando salí fui a comprarme un tusi”, reconoció. Aseguró que no le explicó a ese conocido lo que estaba haciendo, aunque le dijo que trabajaba.
Mientras permanecían en el departamento consumiendo, según su relato, a “Pacho” le avisaron que había personal de la PDI abajo del edificio.
“Él se asustó por que yo le dije que estaba haciendo algo malo”, declaró.
Ambos salieron y fueron a la vivienda de otro amigo en el sector de Ecuador con Santa Petronila. Allí estuvieron unos 20 minutos antes de volver.
Álvarez tomó entonces el Volkswagen, que había dejado estacionado abajo del edificio, y regresó al terreno donde mantenían cautivo a Martín.
El traslado hacia Colina
El conductor situó su regreso cerca de las 05:00. Le abrieron el portón y le indicaron que debían sacar a la víctima.
“No sé por qué pero antes de las 05:00 ya no podíamos tener al Martín ahí, así que me dijeron que había que sacarlo”, sostuvo.
Según su declaración, ocuparon los mismos lugares del primer traslado: él al volante, Moreno de copiloto, el tercer participante detrás del conductor y Martín detrás de “Monky”.
La víctima seguía con las muñecas amarradas con cinta.
“Estaba asustado como lo íbamos a mover él pensaba que lo íbamos a matar o a tirar por ahí”, relató.
Moreno, aseguró, le dijo que el padre de Martín viajaría a Santiago con el dinero en efectivo y que, por esa razón, debían seguir esperando en otro sitio.
“Una vez que salimos del terreno, el Monky me pasó la ubicación de donde íbamos, era en Colina yo tomé autopista hacia el norte”, declaró.
Álvarez dijo no recordar con precisión la ruta. Describió el trayecto como tranquilo hasta que, a unos diez minutos del destino, Martín consiguió abrir una puerta y lanzarse del automóvil.
La fuga y el disparo
Según el conductor, el tercer participante llevaba sujeto a Martín, pero la víctima aprovechó un descuido para escapar.
“Martín abrió la puerta del auto y se lanzó, él cayó al piso, yo seguí derecho unos metros y me di la vuelta”, declaró.
Durante esa maniobra, sostuvo, el otro participante bajó del vehículo cuando todavía estaba en movimiento y comenzó a perseguirlo.
Álvarez describió el sector como un lugar frente a una casa o barrera, con un montículo. Dijo que el perseguidor estaba a punto de alcanzar a Martín cuando este saltó para cruzar una cerca.
Entonces, según su versión, el sujeto disparó para detenerlo. El conductor aseguró que perdió de vista a Martín y que después el perseguidor volvió a subir al vehículo.
“Él dijo que disparó pero no le dio y vio que cayó como incrustado en unos alambres y unos palos”, afirmó.
Álvarez sostuvo que se preocuparon y abandonaron inmediatamente el lugar rumbo al centro de Santiago.
Al final de su declaración insistió en que solo el tercer participante había descendido para perseguir a Martín y que él y Moreno se quedaron en el automóvil. También reiteró que su explicación sobre una posible caída sobre un fierro provenía de lo que ese sujeto les contó.
El vehículo abandonado y el primer alojamiento
De regreso en Santiago, el tercer participante bajó en Estación Central. Álvarez y Moreno continuaron hasta calle Nicasio Retamales, donde dejaron el Volkswagen.
“Alguien del Monky tenía el contacto ahí, así que me dijo que lo dejara”, relató.
Permanecieron en ese lugar hasta aproximadamente las 08:00. Después, según su versión, Moreno llamó a un amigo que los recogió y llevó a San Miguel.
Álvarez describió ese destino como una vivienda con muchas piezas, similar a un cité, donde vivía otro amigo de “Monky”. Estuvieron allí hasta cerca del mediodía.
Luego los fueron a buscar y se trasladaron a un Airbnb en calle San Isidro. El conductor afirmó que permaneció dentro del departamento durante el día y que solo salió a comprar comida, mientras Moreno se ausentó por un tiempo.
“El Airbnb, nos salió $40.000 que lo pagamos con la plata del Martín”, declaró.
La huida a Viña del Mar
Cerca de la medianoche del miércoles, según Álvarez, Moreno llegó acompañado por un hombre al que él no conocía y le propuso viajar a Viña del Mar.
Salieron en el automóvil de ese sujeto y llegaron a un hotel cuya ubicación el conductor dijo no recordar.
“El viaje nos salió $100.000 pesos que pagamos en efectivo al tipo”, sostuvo.
Pasaron la noche allí y permanecieron hasta aproximadamente las 12:00. Álvarez aseguró que el hotel también fue pagado con el dinero que le habían quitado a Martín, aunque no recordó cuánto costó.
Después decidieron abandonar Viña del Mar. Moreno le dijo que tenía un amigo en un campamento en Nancagua que podía conseguirles trabajo.
Pidieron un viaje por DiDi. Según el conductor, el traslado costó $166 mil y lo pagaron con lo que les quedaba del dinero sustraído a la víctima.
Nancagua, la venta de un teléfono y el regreso a Santiago
Al llegar a Nancagua, según declaró, hablaron con un amigo de Moreno y pasaron la tarde y la noche en un campamento.
“Salimos temprano la mañana de jueves a trabajar, pero el Monky vio unas camionetas paradas cerca y pensó que nos estaban siguiendo, así que me dijo que nos fuéramos”, relató.
Antes de salir, aseguró, pasaron por una tienda donde Moreno vendió su teléfono por $7 mil. Con ese dinero tomaron un bus hacia Santiago desde un paradero de Nancagua.
Una vez en la capital, abordaron una micro por Alameda hacia el oriente. Su objetivo era llegar a Franklin, pero no conocían una ruta directa y terminaron tomando tres buses.
Álvarez señaló que comieron en el Persa de Franklin y después fueron a la casa de una amiga de “Monky”, cuya ubicación no pudo precisar. Estuvieron allí unos 20 minutos antes de dirigirse a otra vivienda.
Ese último inmueble, sostuvo, pertenecía a otro amigo venezolano de Moreno. Lo describió como una residencia con habitaciones, similar a un cité.
“No teníamos a donde ir, así que pasamos la noche ahí, hasta el día de hoy”, declaró sobre el lugar donde finalmente fueron ubicados.
Durante esa etapa, aseguró, también mandó a vender su propio teléfono. Recibió $30 mil para disponer de dinero.
“El objetivo nunca fue que hubiese muerto Martín”
En el cierre de su declaración, Álvarez insistió en que no habían planeado la muerte de Martín y que no tenían certeza de lo ocurrido después de abandonar el lugar donde escapó.
“Finalmente, quiero hacerle hincapié en que el objetivo nunca fue que hubiese muerto Martín, es más no lo sabíamos, si lo suponíamos porque no había aparecido”, afirmó.
También sostuvo que después de la fuga perdieron el contacto con quienes habían organizado el secuestro.
“Desde que pasó esto Monky perdió la comunicación con los que coordinaron el secuestro así que no supimos qué pasó, tampoco recibimos plata por eso”, declaró.
Su testimonio termina con una nueva referencia a la persecución: aseguró que vio a Martín saltar desde un montículo para superar una reja y atribuyó al tercer participante tanto el disparo como la versión de que la víctima pudo haber caído sobre un fierro.
Es la explicación del conductor que, al inicio de su declaración, reconoció haber aceptado trasladar a un joven para secuestrarlo a cambio de una promesa de dinero: “Íbamos a ganar varios millones”.
Leer más de
Notas relacionadas
- Caminó 30 minutos con el dinero del rescate: el agónico relato del padre de Martín Pérez, joven secuestrado en Estación Central
- "Se tiró desde el auto y el Nañito le disparó como cuatro veces": el crudo relato de un imputado por el secuestro de Martín Pérez
- Así son las mafias brasileñas que ya operan en Chile: Nacieron en las cárceles de Brasil y ahora miran los puertos nacionales
Lo último de nacional
"Si no pagan rápido va a aparecer tirado por ahí": los duros chats de extorsionadores con familiares de Martin Pérez
Sociedad Nacional de Agricultores llama a destrabar paralización de transportistas en el puerto de San Antonio
Una red social lidera el ranking: ¿Qué es lo que más consumen los pasajeros en internet durante sus viajes en Metro?
Adolescente de 16 años es detenido por homicidio de su hermanastro en La Serena
No habrá tuición compartida para Perseo: Suprema zanja disputa por la custodia compartida de un gato entre expareja
"Íbamos a ganar varios millones": la declaración del conductor de App que trasladó a Martín Pérez durante su secuestro
Lo último de tendencia
"Elegimos el rojo como protagonista": Así quedó el árbol navideño que armó Raquel Argandoña en su hogar
Teletón 2026: ¿Cuándo se realizará la cruzada solidaria?
"Ojalá me recupere pronto": Adriana Barrientos publica varias imágenes tras someterse a operación
Entre risas y un mensaje sobre "cariños genuinos": Gala Caldirola y Mauricio Pinilla sorprenden con video juntos
Michelle Carvalho se adelantó a la Navidad y ya "armó" el árbol: Contrató a una empresa para ayudarla
Hermano de Pangal Andrade ayudó en el rescate tras accidente del río Maipo: "El río no perdona"
Con solo 11 años: Julieta Lagos, hermana de Alanys Lagos, sorprendió con su voz en la Expo Quillota 2026
¿Quieres asistir a la Teletón 2026?: Así puedes conseguir entradas para el Teatro Teletón y el Estadio Nacional
Cristián de la Fuente revela cómo se concretó su divorcio de Angélica Castro
"Tengo ganas de que esto sea una pesadilla": Hija de Mauricio Flores rompe el silencio tras detención de su hermano
Lo último de mundo
Descubren al primer dinosaurio conocido que se alimentaba de frutas
Las últimas encuestas auguran una debacle legislativa para los republicanos y Trump
EEUU aprueba versión económica de tratamiento preventivo contra el VIH
Descubren un cocodrilo cerca de una sede olímpica para Brisbane 2032
Tenía 20 años: Identifican a la copiloto de jet que se estrelló en Florida y dejó 9 muertos
Ébola: 50 años después, un virus conocido sigue sin vacuna
Lo último de calidad de vida
Bebidas energéticas: alertan de posibles riesgos cardíacos en adultos jóvenes
¿Puede ser un aliado para deportistas? Las propiedades de la yerba mate para quienes buscan ejercitarse
Fiestas Patrias: Los alimentos que no debes darle a tu perro o gato durante el asado
Rociar la parrilla con vinagre: ¿Para qué sirve el truco que usan los argentinos previo a un gran asado?
En Argentina recomiendan rociar la parrilla con vinagre antes de un asado: ¿Para qué sirve?
La naranja dulce no interfiere con medicamentos como el pomelo, pero sí puede reducir la absorción de otros fármacos muy comunes