Limpió la parrilla con escobilla de metal y terminó en el hospital: Tenía una hebra clavada en la garganta

¿Qué pasó?

Un hombre de unos 50 años tuvo que acudir a urgencias luego de presentar un intenso dolor en el tórax tras comer un asado. En un comienzo, nadie lograba determinar qué había provocado la molestia.

El paciente había utilizado una parrilla que fue limpiada previamente con una escobilla metálica. Los exámenes posteriormente revelaron que había ingerido accidentalmente una delgada hebra de metal de aproximadamente 3 centímetros, que quedó atrapada en su garganta.

El caso fue atendido por un equipo multidisciplinario y el objeto finalmente pudo ser retirado mediante un procedimiento endoscópico, evitando que continuara avanzando por el tubo digestivo.

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El extraño objeto que apareció en el examen

Según el caso relatado por la endoscopista Tatiana Vujcic a LUN, el hombre llegó a urgencias después de comer y manifestó un dolor intenso en el tórax, además de la sensación de tener algo atrapado.

Un escáner permitió detectar un objeto extraño alojado en la zona de la faringe y el esófago. Inicialmente, el equipo médico no tenía claro de qué se trataba.

"Era una hebra de metal de los limpiadores de parrilla", logró identificar el anestesista, quien habría reconocido el objeto debido a su experiencia como parrillero.

La hebra fue retirada posteriormente a través del esófago. El caso llamó la atención debido a que este tipo de elementos puede quedar adherido en distintas zonas del aparato digestivo.

¿Cómo llegó la hebra metálica hasta la garganta?

Las escobillas metálicas utilizadas para limpiar parrillas pueden desprender pequeñas cerdas durante su uso. Estas pueden quedar sobre la superficie de la parrilla y posteriormente adherirse a los alimentos.

El riesgo aumenta cuando una persona consume carne u otros alimentos sin advertir la presencia del diminuto fragmento de metal.

Una vez ingerida, la hebra puede desplazarse por el tubo digestivo y quedar atrapada en zonas como la faringe, el esófago o, dependiendo de sus características, continuar su recorrido hacia el estómago e intestinos.

Advierten sobre el uso de escobillas metálicas

El caso también vuelve a poner el foco en la forma en que se limpian las parrillas. Expertos citados en el reportaje explican que las cerdas metálicas pueden desprenderse y terminar en los alimentos.

Por ello, una recomendación es revisar cuidadosamente la superficie de la parrilla después de limpiarla y considerar métodos alternativos que no impliquen el riesgo de desprendimiento de pequeñas piezas metálicas.

En caso de presentar dolor, dificultad para tragar o la sensación de tener un objeto atrapado después de comer, se recomienda acudir a un centro asistencial para ser evaluado por profesionales.

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