Carolina Tohá revela que fue víctima de abuso sexual durante su infancia en México: "Fue una crisis muy grande"

¿Qué pasó?

La exministra del Interior, Carolina Tohá, compartió detalles desgarradores sobre su infancia en el exilio. A través del libro titulado "La política se metió conmigo", la exsecretaria de Estado relató por primera vez las situaciones de abuso sexual de las que fue víctima durante su estancia en México, entre los 11 y 13 años.

Un entorno de élite marcado por el trauma

Tohá describió su vida en México como una experiencia de contrastes. Por un lado, creció inmersa en una élite intelectual y política, rodeada de figuras como Gabriel García Márquez y Joan Manuel Serrat. Sin embargo, detrás de esa fachada de efervescencia cultural, la exministra enfrentó una realidad oscura.

"En esa época yo pasé por unas situaciones bien graves de abuso sexual", confiesa Tohá en el texto. Según relata, estas agresiones no provinieron de un extraño, sino de un hombre mayor perteneciente a su círculo cercano, alguien que compartía el mismo mundo político y los dolores del exilio chileno.

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El carácter reiterado de los hechos y la cercanía del agresor hicieron que la experiencia fuera, en sus palabras, "muy decepcionante y lacerante".

"Fueron cosas bien hirientes que no las puedo contar completas todavía. No por mí, ni menos por el abusador. Yo lo contaría sin problemas, pero afectaría a otras personas que no tienen por qué ser afectadas. Ya lo podré hacer, en algún tiempo más", añadió.

La falta de herramientas y el proceso de sanación

Uno de los puntos más reflexivos del testimonio es la mención a la invisibilidad de estos temas en los años´70 y´80. Tohá explica que, en aquel entonces, no existía un lenguaje social ni mediático para identificar estas agresiones. Aunque intuitivamente sabía que la conducta del adulto estaba mal, carecía de referentes para denunciarlo o comprenderlo plenamente.

El impacto emocional fue tal que la llevó a su primera consulta psicológica, incluso antes de procesar la muerte de su propio padre. Para Tohá, el camino hacia la sanación estuvo marcado por la conquista de su autonomía y la construcción de relaciones sanas al llegar a la juventud.

"Me pusieron en una crisis muy grande, caí en unos estados de ánimo muy complicados que me llevaron al psicólogo por primera vez. No fui al psicólogo cuando murió mi papá, pero tuve que ir cuando me pasó esto", expresó.

Una crítica a la violencia estructural

Más allá de su caso personal, la exministra utilizó su historia para visibilizar una realidad compartida por muchas mujeres. Relató que, además del abuso específico, sufrió el acoso constante en espacios públicos mexicanos, desde exhibicionismo hasta persecuciones.

Finalmente, hizo un llamado a la conciencia cultural, señalando que los abusadores suelen buscar justificaciones internas para sus actos.

En su caso, afirma que su agresor "nunca tomó conciencia de nada". Con este testimonio, no solo busca cerrar un capítulo personal, sino también aportar a la discusión sobre la protección de la infancia y la erradicación de la violencia de género.

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