Declaran perímetro de seguridad en volcán Láscar tras cambios en su actividad: "Es posible la ocurrencia de explosiones menores"

¿Qué pasó?

Las autoridades declararon un perímetro de seguridad en torno al cráter del volcán Láscar, ubicado en la comuna de San Pedro de Atacama, región de Antofagasta, debido a cambios observados en su actividad volcánica.

La decisión se adoptó tras una Mesa Técnica encabezada por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), en coordinación con el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS).

¿Cuál es la extensión del perímetro de seguridad?

Desde Senapred informaron en un comunicado que “se determinó declarar Perímetro de Seguridad de un radio de 5 kilómetros en torno al cráter del volcán Láscar, el que se encuentra ubicado en la comuna de San Pedro de Atacama, a fin de evitar el acceso y las actividades turísticas y de pastoreo”.

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La medida implica la restricción de ingreso al área definida, lo que considera el despliegue de recursos de los sistemas locales, con apoyo de capacidades regionales y nacionales en caso de ser necesario.

Alerta vigente en la zona

La restricción se suma a la Alerta Temprana Preventiva que se mantiene vigente para la comuna de San Pedro de Atacama desde el 5 de marzo de 2026.

Además, hace una semana las autoridades elevaron la alerta técnica del volcán Láscar a nivel amarillo, luego de que anteriormente se mantuviera en nivel verde.

Cambios detectados en febrero

De acuerdo con el último Reporte de Actividad Volcánica elaborado por Sernageomin, “durante el mes de febrero se observaron cambios evidentes tanto en la actividad interna como externa del sistema volcánico”.

Según el informe, “el 8 de febrero se registró un aumento de la actividad superficial, caracterizado por la emisión de una columna de gases de coloración blanquecina que alcanzó aproximadamente 1.160 metros de altura sobre el cráter, con un posterior incremento de la radiancia térmica asociada al cráter activo”.

Este episodio estuvo acompañado por actividad sísmica compuesta por eventos volcano-tectónicos y tremor.

Enjambre sísmico y movimiento de fluidos

Posteriormente, el 27 de febrero se registró un enjambre sísmico dominado por eventos volcano-tectónicos.

El reporte señala que “se registró un enjambre sísmico dominado por eventos VT, con la ocurrencia intercalada de señales sísmicas asociadas a la dinámica de fluidos, algunas de ellas con características de señales profundas”.

Esta actividad sísmica fue precedida por un aumento en las emisiones de gases. A ello se sumaron sismos de baja magnitud durante los primeros días de marzo asociados al movimiento de fluidos.

Posibles explosiones menores

El análisis técnico indica que las características sísmicas y geológicas del volcán sugieren la presencia de un cuerpo magmático en niveles superficiales.

En ese contexto, el informe advierte que “bajo esta condición, es posible la ocurrencia de explosiones menores, las cuales pueden no tener señales precursoras”.

Entre los peligros asociados se encuentran la emisión de piroclastos balísticos, columnas de gases y cenizas. El área de afectación directa estimada corresponde a un radio de tres kilómetros desde el cráter activo, aunque no se descarta que la ceniza pueda dispersarse a mayores distancias.

Coordinación y monitoreo

Las autoridades indicaron que se mantiene una coordinación permanente entre los organismos del sistema de emergencia para evaluar la evolución del volcán.

En ese contexto, el comunicado señala que “se ha establecido una coordinación constante con Senapred y la Delegación Presidencial Regional de Antofagasta para la evaluación de los aspectos técnicos de la amenaza”.

Además, los organismos del Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres deberán mantener el monitoreo de puntos críticos, la detección de zonas de riesgo y la prohibición de actividades de pastoreo y turismo dentro del perímetro de seguridad establecido.