Pakistán asegura que EEUU e Irán negocian desescalada tras nuevos bombardeos

¿Qué pasó?

Pakistán, mediador entre Washington y Teherán, afirmó el jueves que ambas partes negocian una desescalada después de una nueva serie de bombardeos nocturnos de Estados Unidos sobre Irán.

Después de casi una semana de pausa, estas hostilidades reavivaron nuevamente el conflicto que, además, parece extenderse a otros países hasta ahora relativamente al margen, como Irak o Egipto.

Si en la víspera Estados Unidos y Arabia Saudita bombardearon a grupos proiraníes en Irak, Egipto atribuyó el jueves a un ataque con drones de origen desconocido el incendio de dos navíos, uno de ellos estadounidense, en el puerto de Damieta, en el norte del país.

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¿Qué dijo Pakistán?

"Las negociaciones entre las partes siguen en curso, especialmente en lo que respecta al estrecho de Ormuz y a la desescalada", declaró a la prensa el portavoz de la cancillería pakistaní, Tahir Andrabi.

También afirmó que su país hacía "todo lo posible" para reconducir el protocolo de acuerdo firmado en junio, que preveía abrir un ciclo de negociaciones de paz entre ambas partes.

Sin embargo, este proceso descarriló a principios de julio con ataques estadounidenses contra Irán y represalias de Teherán hacia países aliados de Washington como las monarquías del Golfo o Jordania.

En el centro del desacuerdo estaba el estrecho de Ormuz, un paso crucial para el comercio mundial de hidrocarburos que Irán bloquea desde el comienzo del conflicto.

"Les vamos a pegar duro" 

Tras varios días de pausa a casi dos semanas de hostilidades, el ejército estadounidense completó el jueves una "intensa oleada" de bombardeos contra Irán, que golpearon docenas de objetivos de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica.

"Les vamos a pegar duro", había avisado horas antes el presidente estadounidense, Donald Trump.

Por su parte, los Guardianes anunciaron el jueves la muerte de tres de sus miembros en un brutal ataque estadounidense contra la provincia noroccidental de Zanjan.

La prensa estatal iraní reportó bombardeos contra varias ciudades de la provincia suroccidental de Juzestán, así como contra la isla de Qeshm, en el Golfo, donde murieron tres personas.

Poco después, Kuwait reportó un muerto por un bombardeo iraní y el ejército de Jordania indicó que sus defensas aéreas derribaron cinco misiles procedentes de Irán.

Los Guardianes afirmaron haber atacado la base aérea jordana de Al Azraq, y aseguraron que su objetivo eran aviones estadounidenses estacionados allí, como represalia por el ataque en Qeshm.

La nueva escalada comenzó con los ataques sauditas y estadounidenses contra grupos proiraníes en Irak, a los que Riad acusaba de lanzar drones contra sus instalaciones petroleras.

Esos bombardeos mataron a 20 integrantes del Frente de Movilización Popular (FMP), anunció este antiguo grupo paramilitar ahora integrado en el ejército, que acoge en su seno facciones afines a Teherán. Entre los muertos había cinco asesores iraníes, informaron dos altos mandos del grupo.