Pensaban que sus síntomas eran por depresión postparto, pero descubrieron que tenía agresivo tumor cerebral

¿Qué pasó?

Lo que Daniela Vicentini creyó que eran síntomas asociados a una depresión postparto terminó derivando en un inesperado diagnóstico médico. La mujer de 34 años comenzó a experimentar migrañas, sensibilidad a la luz y cambios emocionales luego del nacimiento de su hijo en Miami, Estados Unidos.

Según relató a la revista People, durante varios meses atribuyó las molestias a los cambios hormonales posteriores al embarazo. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a aparecer nuevas señales que terminaron llevándola a consultar con especialistas.

“No lloré cuando nació mi hijo”

Uno de los primeros episodios que llamó su atención ocurrió el mismo día del parto. “No lloré cuando nació mi hijo”, recordó Vicentini, quien aseguró que sintió que algo no estaba bien desde ese momento.

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Con el correr de las semanas, las migrañas se volvieron más frecuentes y también comenzó a sentirse emocionalmente distante de las personas cercanas. Además, perdió interés en algunas actividades relacionadas con la maternidad, incluida la lactancia.

De acuerdo a su testimonio, incluso sus familiares llegaron a pensar que podía tratarse de depresión postparto.

El diagnóstico que recibió meses después

La situación cambió en septiembre de 2024, cuando comenzó a presentar dificultades para retener alimentos y decidió acudir a un recinto asistencial.

“Fue entonces cuando me hicieron una tomografía computarizada. Y me dijeron: 'Tienes algo en el cerebro'”, recordó.

Los médicos detectaron que tenía un astrocitoma grado 4, un agresivo tumor cerebral ubicado en la región frontal del cerebro. El tumor estaba afectando directamente sus emociones y cambios de personalidad.

La cirugía de urgencia

Tras recibir el diagnóstico, Daniela fue sometida a una cirugía de urgencia para remover el tumor.

“Lo más increíble de la historia es que, en cuanto me desperté de la cirugía, lo primero que dije fue: 'Con razón no lloré cuando nació mi hijo'. Esa fue la diferencia en cómo me sentí”, afirmó a People al recordar cómo se sintió después de la operación.

La mujer aseguró que recién entonces comprendió el impacto que la enfermedad había tenido en su comportamiento y estado emocional durante los meses posteriores al nacimiento de su hijo.

Continúa con tratamiento

Después de la cirugía, Vicentini inició tratamientos de quimioterapia y radiación. Actualmente utiliza Voranigo, una terapia dirigida, y continúa realizándose controles periódicos mediante resonancias magnéticas. Su condición se mantiene estable.

“Siento que esto fue una advertencia, como diciendo: ‘Sal ahí fuera, disfruta de la vida y no te estreses demasiado por las pequeñas cosas’”, sostuvo.

“Cuando tu vida está en peligro, literalmente nada más importa, todo parece una tontería”, añadió.

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