Starlink supera los 10.000 satélites en órbita: la constelación de Musk tiene 15 veces más que su competidor europeo más cercano

La constelación Starlink del multimillonario Elon Musk cruzó esta semana el umbral simbólico de los 10.000 satélites activos en órbita, consolidando una ventaja abrumadora sobre cualquier competidor en el mercado del internet satelital. 

Con el lanzamiento del 13 de marzo desde la base de Vandenberg, en California, Starlink opera hoy 10.003 satélites, según datos procesados por Synapse, la plataforma de seguimiento y análisis de tráfico espacial desarrollada por Look Up, que cruza fuentes públicas, datos orbitales propietarios y anuncios de lanzamientos de la propia compañía, excluyendo los satélites inactivos.

Las cifras dejan en evidencia la magnitud de la ventaja de Starlink frente al resto de los actores del sector. Su competidor europeo más cercano, la constelación OneWeb de Eutelsat, cuenta con 651 satélites: 15 veces menos que la red de Musk. Más atrás aparece Amazon Kuiper, la apuesta espacial del también multimillonario Jeff Bezos, con apenas 210 satélites en órbita. Las constelaciones chinas Guo Wang y Qian Fan suman 154 y 108 satélites respectivamente, completando un panorama en el que Starlink no tiene rival cercano.

"Un problema importante de soberanía"

Para los expertos, el hito va mucho más allá de un récord empresarial. Michel Friedling, excomandante francés del espacio y cofundador de Look Up, advirtió a AFP que lo ocurrido tiene implicancias estratégicas profundas: "El cruce del umbral de 10.000 satélites activos por parte de Starlink muestra que un actor privado puede ahora estructurar él solo una gran parte de la actividad en órbita baja."

Friedling fue más lejos al señalar que las megaconstelaciones comerciales desempeñan "un papel central" en el equilibrio económico y estratégico mundial, y que la capacidad de monitorear lo que ocurre en órbita se ha convertido en "un problema importante de soberanía" para los Estados. Una advertencia que cobra especial relevancia cuando quien controla esa infraestructura es una empresa privada liderada por uno de los hombres más influyentes -y polémicos- del planeta.

Para ampliar su capacidad de seguimiento, Look Up está desplegando actualmente una red mundial de radares orientada a vigilar el tráfico espacial, señal de que la preocupación por lo que ocurre sobre nuestras cabezas crece al mismo ritmo que los satélites que pueblan la órbita baja.

El servicio de internet satelital Starlink se encuentra disponible en Chile, donde usuarios de zonas urbanas y rurales pueden acceder a conectividad de alta velocidad a través de esta red.