Mató a su marido con fentanilo, escribió un libro infantil sobre el duelo y fue declarada culpable: el caso de Kouri Richins

Había escrito un libro para niños sobre cómo superar la muerte de un ser querido. Lo dedicó a su marido, al que llamó "mi increíble esposo y un maravilloso padre". Lo presentó en una entrevista radial diciendo que esperaba que trajera "paz" a su familia y a otras que estuvieran pasando por lo mismo. Lo que nadie sabía entonces -o al menos nadie podía probar- es que ella misma había matado al hombre al que homenajeaba en esas páginas.

Un jurado del estado de Utah declaró culpable a Kouri Richins, de 35 años y madre de tres hijos, del asesinato con agravantes de su esposo Eric Richins, fallecido en marzo de 2022 tras ingerir una bebida que contenía fentanilo. Las deliberaciones duraron apenas tres horas.

Un Moscow Mule y una noche sin regreso

La noche del 4 de marzo de 2022, Kouri Richins llamó a la policía para reportar que había encontrado a su marido inconsciente en la cama de su casa, ubicada en los alrededores de la estación de esquí de Park City. Le explicó a las autoridades que le había preparado un Moscow Mule -un cóctel de vodka- antes de irse a dormir con uno de sus hijos pequeños, que estaba teniendo una pesadilla. Cuando regresó a la habitación, dijo, Eric estaba "frío al tacto".

La autopsia reveló la verdad: Eric Richins había muerto de una sobredosis de fentanilo. Tenía en su organismo una cantidad cinco veces superior a la dosis considerada letal.

Lo que la investigación fue develando a continuación resultó aún más perturbador. Entre diciembre de 2021 y febrero de 2022, Kouri había contactado por mensaje de texto a una persona con antecedentes por tráfico de drogas para conseguir analgésicos. Tres días después de obtenerlos, compartió con Eric una cena de San Valentín. Esa noche, Eric se sintió gravemente mal. Según documentos judiciales, el propio Eric le dijo a un amigo que creía que su esposa estaba intentando envenenarlo.

La fiscalía sostiene que ese fue el primer intento, fallido, de asesinato -cargo del que también fue declarada culpable- y que después Kouri adquirió más fentanilo para completar lo que había comenzado.

Deudas millonarias, pólizas secretas y otro hombre

El móvil del crimen, según la acusación, fue tan antiguo como brutal: el dinero. Kouri Richins había acumulado deudas por 4,5 millones de dólares, tenía saldo negativo en su cuenta bancaria y había sido demandada por acreedores. Al mismo tiempo, sin el conocimiento de su marido, había contratado a su nombre múltiples pólizas de seguro de vida que sumaban casi 2 millones de dólares en beneficios.

Creía, además, que al morir Eric heredaría su patrimonio, valorado en más de 4 millones de dólares. "Quería dejar a Eric Richins, pero no quería dejar su dinero", declaró el fiscal Brad Bloodworth en su alegato de apertura. La acusación también presentó evidencia de que Kouri mantenía una relación extramarital y planeaba un futuro con ese otro hombre.

Para sustentar su caso, la fiscalía presentó más de 40 testigos, entre ellos la mujer que declaró haber vendido las drogas utilizadas para matar a Eric. La defensa, en contraste, no llamó a ningún testigo y optó por no hacer subir a Kouri al estrado. Se limitó a argumentar que Eric padecía la enfermedad de Lyme, era adicto a los analgésicos y había muerto de una sobredosis accidental. El jurado no les creyó.

El libro que lo cambió todo

Quizás el elemento más perturbador de este caso no sea el crimen en sí, sino lo que ocurrió después. Dos meses antes de que se presentaran los cargos en su contra, Kouri Richins publicó un libro infantil ilustrado titulado ¿Estás conmigo? (Are You With Me?), presentado públicamente como una herramienta para ayudar a los niños a procesar el duelo. En una entrevista con la radio local KPCW, habló de él con la serenidad de una madre destrozada que busca sanar. "Esperamos que brinde algo de consuelo no solo a nuestra familia, sino a otras familias que están pasando por lo mismo", dijo.

La portada llevaba la dedicatoria a su marido. El mismo hombre al que, según determinó el jurado esta semana, ella había envenenado metódicamente hasta matarlo.

Lo que viene

Kouri Richins se declaró inocente de todos los cargos hasta el final. El delito más grave por el que fue condenada -asesinato con agravantes- contempla una pena que va desde los 25 años hasta la cadena perpetua. A eso se suma su condena por intento de asesinato en el incidente de la cena de San Valentín y por reclamar fraudulentamente los beneficios de las pólizas de seguro de vida de su marido.
Sus tres hijos, a quienes dedicó el libro sobre el duelo, deberán ahora aprender a procesar otra pérdida.

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