"Tengo la conciencia tranquila": Habla dueño de Parque Safari a más de un año del fatal ataque de un tigre a trabajadora

  • Por Ana María Lizana / Juan Pablo Díaz

¿Qué pasó?

A un año de la muerte de una trabajadora del Parque Safari de Rancagua, su familia continúa en la búsqueda de justicia y de una acusación penal en contra del dueño del lugar, quien en conversación con Meganoticias entregó su versión de los hechos.

El ataque a Catalina

El Parque Safari que fue inaugurado en 2006, fue el centro de la noticia el pasado 6 de agosto de 2021, cuando una joven guía, identificada como Catalina Torres Ibarra, de 21 años, fue atacada por un tigre.

Según su amiga, Carolina Avendaño, ella fue enviada a limpiar la jaula: "Ella no tenía que hacerlo porque era bajita", mientras que Leonardo Maluenda, compañero de ella, dice que "no se le avisó que estaba abierta la cerca del tigre".

Ante el último antecedente, el gerente del parque, Antonio Rojas, señala que "se le habían dado indicaciones de que solo limpiaran el sector de leones" y respecto a "por qué ingresaron y abrieron el portón e ingresaron al sector, lo desconozco".

"Entramos confiados"

Ese día estaba acompañada por dos personas, siendo una de ellas su pareja, Javier Caro, quien también trabajaba con Catalina en el Safari.

"En ningún momento nos advirtieron que había un tigre suelto. Nosotros entramos confiados a realizar nuestra labor encomendada por el jefe el día anterior", dice Javier.

Lamentablemente, una vez que el tigre se abalanzó contra Catalina, poco pudieron hacer. Su madre, Sara Ibarra, señala que los elementos para poder detener un posible ataque, no existían.

El Safari, según ella, no contaba con una "sala de manejo, donde debiera haber un guardia, una pistola, un rifle, un electroshock, un sedante, no había nada, nada con que la hubieran podido salvar".

A ello, Caro agrega que, al momento del ataque, "pedí ayuda por radio y no se escuchó nadie que respondiera. Nosotros intentamos arreglarnos por nosotros sabiendo que no teníamos implementos para defendernos. Estábamos de manos atadas".

En medio del hecho, había gente que gritaba, los que también intentaron actuar: "Le tiraban carne, todo lo hicieron por instinto, porque no había protocolo, ninguna inducción".

El tiempo pasaba y nadie del Parque reaccionaba a atender la emergencia. Allí la joven, a vista de los asistentes de aquel día, agonizó hasta la muerte.

"No puedo explicarlo"

Respecto a todo lo sucedido, Iván Sánchez, empresario y dueño de Parque Safari, afirmó que ante este tipo de accidentes contaban con protocolos, por lo que aún no se explica lo sucedido.

"Todo este tipo de accidentes se dice que es falla humana. No puedo explicarlo, nosotros teníamos los protocolos, algo falló, no sé qué. Las correcciones después fueron mínimas, a los dos meses la inspección del trabajo nos liberó", afirma.

Desde la Fiscalía de O'Higgins aún están investigando los hechos y están a la espera de diligencias investigativas que puedan determinar las responsabilidades.

Por su parte, Sánchez, espera que se llegue a la verdad y "si hay una falla de nuestra administración, tendré que aceptarla. Tengo la conciencia tranquila".

"Justicia para mi hija"

Sara Ibarra clama "justicia para mi hija y la justicia está en demostrar que ella no fue negligente" y acusa que la responsabilidad le corresponde al Parque Safari de Rancagua.

"La mandaron a hacer una labor que no le correspondía. Ella no está para defenderse, pero estamos nosotros, aunque tenga que estar todos los días ahí y no voy a descansar", advierte.

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