Casi $800 mil millones sin movimiento: Contraloría alerta riesgo de pérdida de recursos en organismos públicos

¿Qué pasó?

Casi $800 mil millones registrados en la contabilidad de organismos públicos y municipios permanecen sin movimiento desde hace años, una situación que encendió las alertas de la Contraloría General de la República (CGR) por el riesgo de que parte de esos recursos no pueda recuperarse o no esté siendo utilizada para los fines para los cuales fue destinada.

Así lo estableció un nuevo análisis realizado por el organismo fiscalizador mediante RADAR, su herramienta de análisis masivo de datos, que identificó $796.440 millones en saldos contables sin movimiento, correspondientes a cuentas financieras que permanecen inactivas desde distintos años entre 2020 y 2024 y que, a marzo de 2026, continuaban en esa condición.

La cifra se divide en $641.954 millones correspondientes a organismos del sector público y otros $154.486 millones vinculados al sector municipal, según los datos extraídos del Sistema de Contabilidad General de la Nación (SICOGEN), administrado por la propia Contraloría.

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La alerta detrás de los casi $800 mil millones

El hallazgo no significa necesariamente que los organismos tengan casi $800 mil millones disponibles en cuentas bancarias y simplemente no los estén gastando.

De hecho, el análisis de Contraloría muestra que más del 90% de los montos detectados corresponde a cuentas por cobrar: recursos cuya recuperación depende de que los respectivos organismos realicen acciones de cobranza. Por lo mismo, no se trata de dinero inmediatamente disponible para el Estado.

Es precisamente ahí donde aparece uno de los principales riesgos advertidos por el organismo fiscalizador.

Mientras más tiempo permanezcan esas cuentas sin movimiento, aumenta la posibilidad de que los recursos terminen siendo incobrables o incluso que prescriban, impidiendo su recuperación.

Contraloría es cauta, eso sí, respecto de las conclusiones que pueden extraerse del análisis: la existencia de un saldo contable sin movimiento no constituye por sí misma una irregularidad.

Sin embargo, advierte que mantener durante períodos prolongados este tipo de registros puede revelar problemas relevantes en la administración de recursos públicos. Entre ellos aparecen dineros que deberían recuperarse mediante acciones de cobranza, fondos transferidos que podrían no estar utilizándose para los objetivos originalmente previstos y registros contables desactualizados que dificultan conocer la situación financiera real de las instituciones.

Fondos inmovilizados y problemas de información

El análisis también pone atención en aquellos casos en que los recursos sí se encuentran disponibles.

Según el reporte, la falta de movimiento puede significar que existen fondos inmovilizados que no están siendo utilizados para los fines específicos a los que fueron destinados.

Pero también puede tener otra explicación: que la propia contabilidad de los organismos públicos o municipios se encuentre desactualizada o contenga información incorrecta.

En ambos escenarios, sostiene Contraloría, se genera un problema para la administración pública, ya que las autoridades podrían estar tomando decisiones sobre la base de información financiera que no refleja adecuadamente la realidad.

Contraloría notificará a los organismos

Tras detectar los saldos, la CGR comunicará los antecedentes directamente a las instituciones involucradas para que revisen cada situación.

Dependiendo de lo que determine ese análisis, los organismos deberán realizar las acciones de cobranza correspondientes, regularizar los saldos que continúan inactivos y fortalecer sus mecanismos de control y seguimiento.

El objetivo, según Contraloría, es mejorar tanto la calidad de la información financiera como el uso eficiente de los recursos públicos.

Pero el proceso no termina ahí. Los casi $796 mil millones detectados por RADAR también quedarán como antecedente para futuras acciones de control y fiscalización de la Contraloría, abriendo la puerta a revisiones específicas sobre las instituciones en que estos saldos llevan años sin registrar movimiento.