¿En qué parte de la organización criminal sitúa la Fiscalía a Camilo Huerta?

No como uno de los líderes de la estructura ni como responsable de los cultivos desde donde, según el Ministerio Público, provenía la marihuana. La Fiscalía sitúa a Camilo Huerta Milos en otro eslabón que considera fundamental para el funcionamiento de la organización que investiga en torno a Dispensario Nacional: La administración y explotación de uno de sus puntos de venta.

Así aparece descrito en la extensa solicitud de órdenes de detención presentada ante el 4° Juzgado de Garantía de Santiago, documento en que el Ministerio Público reconstruye el papel que atribuye a cada uno de los investigados.

En el caso de Huerta, la Fiscalía sostiene que cumplía funciones de “administración, ejecución y facilitación en la cadena delictual”, principalmente como encargado y operador del local de Dispensario Nacional ubicado en Chicureo, función que habría ejercido al menos hasta agosto de 2025.

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La tesis del Ministerio Público se construye, entre otros antecedentes, a partir de las conversaciones telefónicas de Huerta interceptadas judicialmente durante la investigación.

Una de ellas corresponde a una comunicación en que conversa con una persona no identificada sobre vaporizadores con THC comercializados por $35 mil y le explica la manera en que debían ser registrados. Para los investigadores, aquella conversación demuestra su rol en la administración de los productos comercializados.

Otra escucha muestra a Huerta atendiendo una consulta relacionada con la venta de cannabis. Según consigna la Fiscalía, recomienda a un vendedor una variedad denominada “Mimosa”, cuyo valor era de $36 mil, y le señala dónde se encontraba el producto y cuáles eran sus características.

Para el Ministerio Público, el episodio vuelve a mostrarlo como el encargado de la operación cotidiana del establecimiento.

Pero existe otra conversación que adquiere especial importancia para los investigadores.

El 4 de junio de 2025, Huerta conversa con una persona no identificada respecto de qué debía hacer frente a una eventual fiscalización de Carabineros.

La solicitud de detención señala que el establecimiento no contaba con patente ni con otro tipo de documentación. Su interlocutor le indica que, frente a cualquier problema, debía llamar al abogado de la Corporación y que las resoluciones del Servicio Agrícola y Ganadero pertenecientes a ésta servirían frente a los fiscalizadores.

Se refuerza su rol de encargado del local”, concluye la Fiscalía al analizar esa conversación.

La conexión con los niveles superiores

Las escuchas también permiten a la Fiscalía conectar a Huerta con otros integrantes a quienes atribuye posiciones superiores dentro de la estructura.

El 11 de agosto de 2025, por ejemplo, mantuvo una conversación con Gino Athens en la que hablaron sobre la posibilidad de continuar con el negocio del dispensario y crear una nueva empresa.

Según consigna el documento, Huerta enviaría los antecedentes de un nuevo establecimiento y éstos debían ser posteriormente revisados por Andrés Astorga.

El antecedente resulta relevante porque permite entender el lugar que la Fiscalía asigna a Huerta dentro de la estructura investigada: no lo presenta como quien dirige el conjunto de la organización, sino como uno de los encargados de llevar a la práctica el negocio a través de los locales donde finalmente llegaba el cannabis a los usuarios.

Los $51 millones que llegaron a su sociedad

La investigación patrimonial incorporó otro antecedente.

Según el análisis realizado por el equipo de lavado de activos del OS7 a la cuenta corriente de DN Medcorp, Camilo Huerta aparece vinculado a la recepción de $51.266.785 a través de Grünwald SpA.

Grünwald había sido constituida en octubre de 2024 por el propio Huerta, quien suscribió la totalidad de sus acciones y quedó a cargo de su administración como gerente general y representante ante el Servicio de Impuestos Internos.

La interpretación de esos movimientos que realiza el Ministerio Público es especialmente relevante para la imputación por lavado de activos: sostiene que Grünwald fue utilizada como un “vehículo societario” para recibir fondos provenientes de DN Medcorp que la investigación atribuye al tráfico de drogas.

La conclusión de la Fiscalía

La solicitud de detención termina sintetizando en pocas líneas el lugar exacto que, según la investigación, ocupaba Camilo Huerta.

El Ministerio Público sostiene que existen presunciones fundadas de su participación en la organización criminal “administrando y explotando directamente la sucursal de Chicureo”.

Pero agrega dos elementos más: que habría intervenido en la gestión comercial y apropiación de utilidades y que participaba en decisiones relacionadas con el “movimiento y destino de stock de cannabis dentro de la red de Dispensario Nacional”.

Es decir, la tesis de la Fiscalía no lo sitúa únicamente como un trabajador o administrador ajeno a las decisiones del negocio, sino como un integrante de la estructura encargado de operar uno de sus puntos de distribución, administrar productos y recursos y participar en decisiones sobre el cannabis comercializado por la red.

Sobre la base de esos antecedentes, el Ministerio Público investiga a Huerta por asociación ilícita para el tráfico, tráfico de drogas y lavado de activos.

Se trata, hasta ahora, de la tesis de la Fiscalía contenida en su solicitud de detención y de cargos que deberán ser discutidos durante el proceso judicial.

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