La historia de la panadera de 84 años que trabaja más de 12 horas diarias: Empieza a atender a las 5 de la mañana

¿Qué pasó?

En un mundo donde la jubilación y el descanso son las metas deseadas al llegar a la vejez, la historia de Yuriko rompe con todos los moldes. A sus 84 años, la mujer japonesa se convirtió en un fenómeno viral en las redes sociales tras revelarse que trabaja un mínimo de 12 horas al día.

Pero no solo eso, ya que ella misma afirma que en ocasiones sus jornadas se extienden hasta las 20 horas, con el único objetivo de mantener vivo el negocio familiar. Esto, por supuesto, ha provocado reacciones en redes sociales, sobre todo, de quienes apuntan a no romantizar su decisión.

El negocio de la adulta mayor japonesa

Ubicado en la ciudad de Fukuoka, Japón, su humilde local llamado Yaoki Pan fue fundado hace más de medio siglo junto a su difunto esposo. Desde entonces, las luces de esta panadería se encienden mucho antes de que salga el sol.

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Su rutina comienza antes de la medianoche, especialmente los sábados, para tener listos los productos frescos cuando abre sus puertas a las cinco de la mañana.

Sus dolores de cuerpo no impiden que trabaje por horas

A pesar de su avanzada edad y de los inevitables dolores en las manos por el esfuerzo continuo —los cuales a menudo no la dejan dormir bien por las noches—, Yuriko rechaza la idea de retirarse.

Según confiesa, para ella quedarse parada es "malo para el cuerpo", y prefiere la actividad extenuante de amasar, hornear y atender el mostrador. Además, su labor no se limita al local; también se encarga personalmente de repartir pan en una guardería del barrio y de responder al teléfono que no para de sonar con nuevos pedidos.

El éxito de Yuriko también radica en su resiliencia económica. A pesar de la desorbitada inflación en las materias primas como los huevos, Yaoki Pan mantiene precios muy asequibles y productos de alta calidad (desde bollos de crema y sándwiches caseros hasta panes de curry). Esto es posible porque el local es de su propiedad, lo que le evita el gasto de un alquiler.

Aunque recientemente ha atraído a numerosos turistas gracias a un reportaje de Japanese Food Craftsman en YouTube, el futuro de la panadería es incierto, ya que sus nietos no tienen interés en heredar el negocio. Sin embargo, ella tiene clara su meta: seguirá al frente de los hornos trabajando sus 12 horas diarias mientras su salud se lo permita.

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