Vuelco total en elecciones presidenciales en Perú: Roberto Sánchez llega al 50% de los votos y rebasa a Keiko Fujimori
- Por Diego Alonzo | Pablo Cuéllar
¿Qué pasó?
Un vuelco total tuvieron las elecciones presidenciales de Perú en la tarde de este lunes, luego de que Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) llegara al 50% de los votos y rebasara a su contendora, Keiko Fujimori (Fuerza Popular), que está obteniendo un 49%.
Los detalles del voto a voto
De acuerdo con los últimos reportes en vivo del periodista de Mega, Pablo Cuéllar, la situación actual es de un "voto a voto" frenético que cambia segundo a segundo.
Actualmente, Sánchez se posiciona a la cabeza con un 50,015% de las preferencias, frente al 49,985% obtenido por Fujimori. Este cambio de tendencia ratifica los pronósticos de algunas consultoras que anticipaban un avance del exministro de Pedro Castillo en el tramo final del conteo.
Ir a la siguiente nota¿Por qué cambió el resultado a última hora?
Muchos ciudadanos y analistas se preguntaban cómo Keiko Fujimori, quien lideró el conteo de manera sostenida durante el primer 94% de las mesas escrutadas, terminó perdiendo la ventaja. La explicación radica en la logística del procesamiento de los sufragios en el centro de Lima.
Los votos de las grandes ciudades y centros urbanos, que tradicionalmente respaldan a los sectores de derecha y a Fujimori, llegaron primero debido a la conectividad. Sin embargo, las actas que ingresan en la etapa final provienen en su mayoría de sectores rurales apartados y del extranjero. Históricamente, este caudal electoral ha sido favorable a las propuestas de izquierda, lo que ha impulsado la remontada de Roberto Sánchez, perfilándolo como el más probable próximo presidente del país vecino.
Un proceso largo: El resultado final tardará semana
A pesar de que se espera que entre hoy y mañana se consolide una tendencia estadística irreversible, la proclamación oficial del ganador no será inmediata. La justicia electoral peruana ya ha advertido que el escrutinio y la validación final se extenderán, presumiblemente, hasta mediados de julio.
Esto se debe a la gran cantidad de impugnaciones presentadas por ambas coaliciones, las cuales requieren una revisión minuciosa y un proceso acucioso para certificar la validez de cada voto. Cabe recordar que el nuevo mandatario o mandataria deberá asumir sus funciones de manera oficial el próximo 28 de julio, dejando un margen estrecho para la transición gubernamental.
Reacciones de la ciudadanía ante la incertidumbre
El clima que se respira en las calles de Perú es de alta tensión, nerviosismo y una profunda polarización. Las opiniones de los votantes reflejan el quiebre social que vive la nación:
Por un lado, sectores afines a la derecha muestran desconfianza e incluso sugieren anomalías en el proceso: "Estas elecciones ya debieron ser anuladas (...) debieron salir a decir que había fraude", manifestó un ciudadano.
Otros expresaron temor ante la falta de conocimiento sobre el plan de gobierno del candidato de izquierda: "Tengo miedo por Sánchez porque no está diciendo la verdad y no es sincero... a la mayoría recién nos hemos conocido, no estaba en la órbita de que quede entre los dos primeros".
Por su parte, ambos candidatos han optado por la prudencia en sus breves declaraciones públicas, asegurando que respetarán la institucionalidad y esperarán hasta contabilizar el último voto emitido antes de proclamar victoria o reconocer la derrota.
Este proceso electoral deja en evidencia un panorama complejo para el futuro de Perú. Mientras Keiko Fujimori competía por cuarta vez en una instancia presidencial, Roberto Sánchez lo hacía por primera vez, logrando capitalizar el descontento de las regiones.
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