"Podría haber matado a nuestro hijo": Madre advierte sobre los síntomas de la diabetes tipo 1 en bebés

Courtney Moore, residente de la ciudad de Sacramento, California, en Estados Unidos, contó en sus redes sociales el terrible momento que pasó con su familia, luego de que Maddox, su hijo de 16 meses, fuera diagnosticado con una complicada enfermedad.

La madre estadounidense utilizó sus redes para advertir a otros padres sobre algunos de los síntomas con los que se manifiesta la diabetes tipo 1, una condición que padece su bebé y que puso en riesgo su vida. 

 

Maddox durante su hospitalización. Imagen cedida por Courtney Moore, recuperada de GMA
Maddox durante su hospitalización. Imagen cedida por Courtney Moore, recuperada de GMA

 

Maddox tuvo que llegar a urgencias por los peligrosos niveles de glucosa que tenía. Si durante un día este indicador no debería superar los 200 mg/dL, Maddox tenía una peligrosa concentración que se acercaba a los 700.

"Comparto esto porque lo que podríamos haber descartado como algo debido a un clima más cálido y a un niño pequeño activo, literalmente podría haber matado a nuestro hijo", escribió Moore. "Moraleja: padres, presten atención a sus hijos y confíen en su instinto. Nosotros tuvimos mucha suerte", finalizó.

¿Cómo reconocer la enfermedad?

En un principio, Courtney notó que su hijo despertaba con una inusual sed voraz.

"Cuando se despertaba, tenía una sed feroz y buscaba mi botella de agua y la engullía", comentó a Good Morning America

 

Courtney y Jason junto a su hijo Maddox Moore, solo dos días antes de la hospitalización del niño. Créditos: GMA.
Courtney y Jason junto a su hijo Maddox Moore, solo dos días antes de la hospitalización del niño. Créditos: GMA.

 

Si bien le parecía algo extraño, atribuyó su cambio de hábito al aumento de la temperatura que vivían en la zona que residen.

Junto con esto, Maddox tuvo una pequeña pero notoria disminución de su peso, pero de nuevo, parecía como si fuera solo porque el niño había aumentado su actividad física, ya que recientemente había aprendido a caminar. 

La alarma se desató cuando el ánimo del niño comenzó a cambiar, y fue recién en ese momento en que llevaron al pequeño a un médico, quien solicitó exámenes de sangre. Solo una hora más tarde, Maddox estaba internado en Urgencias. 

Según el sitio Embarazo, parto y bebé, del gobierno australiano, la sed excesiva y la pérdida de peso son dos claras señales de que se podría tratar de una diabetes. Junto a estas manifestaciones, los padres podrían notar que los niños presentan:

  1. Más orina. Si tenían control de esfínter, puede que retrocedan y no alcancen a llegar al baño, o puede que los pañales duren menos tiempo secos, si es que todavía los utiliza.
  2. Tienen más hambre.
  3. Se sienten cansados todo el tiempo. 
  4. Pueden tener infecciones por hongos que se pueden manifestar en la boca como aftas. 
  5. Tienen un aliento con olor frutal.
  6. Su temperamento cambia, andan más irritables, inquietos o malhumorados.
  7. Pueden tener problemas en la visión, ven borroso.

Afortunadamente, tras pasar dos días internado, la glucosa en el cuerpo del niño fue regulada y ahora podrá continuar su vida, monitoreando sus niveles de azúcar y con inyecciones de insulina.

Este artículo está diseñado para informar y no pretende dar consejos o soluciones médicas.

Consulte siempre a su doctor o especialista si tiene dudas sobre su salud o antes de iniciar un tratamiento.

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