Crisis de angustia: Estas son las señales de advertencia

  • Por Monserrat Saavedra

Las crisis de angustia, también conocidas como ataques de pánico, son periodos en los que una persona sufre repentinamente de miedo o un malestar intenso, lo que podría causar manifestaciones físicas y una sensación de pérdida de control entre los pacientes.

Según Clínica Mayo, una crisis de angustia se podría sentir como si se tratara de algo más complicado, como un infarto cardiaco, como si te estuvieras volviendo loco o como si fueras a morir. 

Por lo general, esta se puede presentar un par de veces en la vida de una persona y se estima que el 11% de la población las podría padecer en un plazo de un año.

Cuando las crisis de angustia se vuelven más frecuentes, podrían ser un indicador de que se sufre de un trastorno del pánico, un diagnóstico que afectaría entre el 2 y el 3% de la población en 12 meses.

¿Cómo puedo reconocer las crisis de angustia?

Según describen en el sitio Manual MSD, las crisis de angustia suelen manifestarse por primera vez durante los últimos años de la adolescencia y tienden a ser más frecuentes en mujeres que en hombres.

La principal característica de las crisis de angustia es la rapidez con la que aparecen los síntomas y que estos se manifiestan sin advertencia alguna, por lo que podrían interferir con cualquier actividad de tu vida diaria. 

Según describen en el Manual MSD, la mayor intensidad de los malestares se sentiría transcurrido los 10 minutos y luego deberían disiparse, dejando pocos rastros.

El mismo sitio especializado lista como algunos síntomas de los ataques de pánico a:

  • Miedo a morir.
  • Miedo a volverse loco o de perder el control.
  • Sensación de irrealidad, sentirse raro o desconectado con el entorno.
  • Dolor o molestias torácicas. 
  • Mareos, sensación de inestabilidad o desmayos.
  • Sensación de ahogo. 
  • Sofoco o escalofríos. 
  • Náuseas o vómitos.
  • Entumecimiento o sensación de hormigueo en las extremidades.
  • Palpitaciones o aceleración de la frecuencia cardiaca.
  • Sensación de que falta el aire.
  • Sudoración.
  • Temblores u agitación. 

En caso de que sufras un ataque de pánico, este podría pasar tras unos minutos, pero si identificas que se presentan con recurrencia, puedes solicitar ayuda especializada para encontrar un tratamiento, ya sea farmacológico o terapéutico, que se acomode a tus necesidades.

Este artículo está diseñado para informar y no pretende dar consejos o soluciones médicas. Pregúntele siempre a su doctor o especialista si tiene dudas sobre su salud o antes de iniciar un tratamiento.

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