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¿Dolor de garganta y fiebre?: Conoce los síntomas de los ganglios linfáticos inflamados

¿Dolor de garganta y fiebre?: Conoce los síntomas de los ganglios linfáticos inflamados

  • Por Meganoticias

Los ganglios linfáticos están presentes a lo largo del cuerpo. Estos son una parte importante del sistema inmunitario, ya que ayudan al organismo a combatir microbios, infecciones y otras sustancias extrañas.

Funcionan como filtros, puesto que atrapan virus, bacterias y otras causas de enfermedades antes de que puedan infectar otras partes del cuerpo.

Cuando estos se inflaman, quieren decir que algo anda mal en nuestro organismo. La mayor parte del tiempo, ocurre como resultado de una infección por bacterias o virus, y rara vez, por cáncer.

Síntomas de los ganglios linfáticos inflamados

Las zonas comunes en las que podrías notar inflamación de los ganglios linfáticos incluyen el cuello, debajo de la barbilla, en las axilas y en la ingle.

La primera vez que tus ganglios linfáticos se hinchen, puedes presentar estos síntomas:

  • Sensibilidad y dolor en los ganglios linfáticos.
  • Hinchazón que puede ser del tamaño de un guisante o un poroto, o incluso mayor, en los ganglios linfáticos.

Por otra parte, dependiendo de la causa de inflamación, puedes tener otros síntomas, como:

  • Secreción nasal, dolor de garganta, fiebre y otras indicaciones de una infección de las vías respiratorias superiores.

  • Hinchazón general de los ganglios linfáticos en todo el cuerpo. Cuando esto ocurre, puede indicar una infección, como el VIH o la mononucleosis, o un trastorno del sistema inmunitario, como el lupus o la artritis reumatoide.

  • Ganglios duros, fijos y de crecimiento rápido, lo que indica un posible cáncer o linfoma.

  • Fiebre.

  • Sudores nocturnos.

¿Cuándo debes acudir a un médico?

Algunas veces, esperar un tiempo y usar compresas calientes pueden ser todo lo que necesitas para tratar los ganglios linfáticos inflamados, esto, cuando la infección es menor.

Pero es mucho mejor prevenir que lamentar, y consultar a un profesional de la salud cuando tengas en cuenta los siguientes factores:

  • Han aparecido sin razón aparente.

  • Continúan aumentando de tamaño o han estado presentes durante dos a cuatro semanas.

  • Se sienten duros o gomosos, o no se mueven cuando se los empuja.

  • Están acompañados de fiebre persistente, sudores nocturnos o pérdida de peso inexplicable. 

Este artículo está diseñado para informar y no pretende dar consejos o soluciones médicas. Pregúntele siempre a su doctor o especialista si tiene dudas sobre su salud o antes de iniciar un tratamiento.

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