Apocalipsis II: El "gesto de poder" de Alex Vega, exlíder de Gendarmería, al llegar a su formalización sin chaqueta amarilla

Alex Vega llegó hoy a la audiencia sin la chaqueta amarilla que visten los imputados bajo custodia. La imagen proyectó una señal de poder incluso en el tribunal, mientras el exdirigente de Gendarmería enfrentaba cargos por presuntos cobros a internos y por la muerte de un hombre que estaba bajo custodia estatal. De hecho, otros custodios imputados han seguido el protocolo de vestimenta, la pregunta que surge ¿por qué él no?

El fiscal regional metropolitano Occidente, Marcos Pastén y su equipo de foco penitenciario, formalizó a Vega por cohecho agravado reiterado, lavado de activos y apremios ilegítimos con resultado de muerte. Su cónyuge, Grace Bascur Villarroel, también fue formalizada por lavado de activos.

Pastén expuso que, entre enero de 2020 y diciembre de 2025, Vega habría cobrado a internos por ingresar productos prohibidos, controlados o ilícitos al Centro de Detención Preventiva Santiago I. Parte de los pagos habría llegado directamente a sus cuentas y otra parte habría sido canalizada mediante internos llamados “mozos” y cuentas de terceros.

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El fiscal detalló transferencias por más de $62,8 millones a cuentas de Vega, su cónyuge y otras personas. También informó otros $23,1 millones recibidos en cuentas del funcionario desde 52 trabajadores de Gendarmería, cuyo origen específico no había sido esclarecido.

La investigación describe tres modalidades para ingresar y hacer circular especies prohibidas en la guardia interna: “el delivery”, cuando un funcionario las ingresaba a pedido de un interno a cambio de dinero; “la feria”, cuando las vendía por iniciativa propia y “el rescate”, que consistía en incautar un objeto y luego revenderlo dentro del penal.

Depósitos, créditos y una propiedad

Por lavado de activos, Pastén sostuvo que Vega recibió $248,1 millones en sus cuentas entre 2020 y 2025, de los cuales $131,4 millones carecerían de justificación aparente. Entre las operaciones expuestas figuran 162 depósitos en efectivo por $62,8 millones, transferencias entre cuentas propias y pagos de créditos por más de $35 millones.

También se le atribuye la compra de una propiedad en Cerrillos por $90,9 millones, con un pago de $9,4 millones al contado. A su cónyuge, en tanto, se le acusa de facilitar sus cuentas para recibir dinero y figurar como propietaria de un Nissan Qashqai que, según el fiscal, era utilizado por Vega. En las cuentas de Bascur se registraron abonos por $85,2 millones, de los cuales $4,7 millones no tendrían justificación aparente.

La formalización también incluyó la muerte de Rodolfo Muñoz Morales, un interno de Santiago Uno que falleció en enero de 2018, dos días después de una agresión ocurrida mientras estaba bajo custodia.

La muerte de un interno bajo custodia

Según los hechos expuestos por Pastén, Muñoz pidió ser trasladado de módulo por razones de seguridad y se negó a ingresar al módulo 19. Vega y otro funcionario lo habrían obligado a entrar y golpeado en distintas partes del cuerpo. Luego, habrían dirigido su cabeza contra un pilar y lo habrían dejado caer de espalda al suelo.

Muñoz sufrió un traumatismo encéfalo craneano grave y un hematoma subdural. Murió el 20 de enero de 2018. Por estos hechos, Vega y el entonces funcionario Juan Farías Pumero fueron formalizados por apremios ilegítimos con resultado de muerte.

La llegada de Vega sin la chaqueta amarilla quedó como una imagen difícil de separar de esa historia: la de un exdirigente con influencia dentro de Gendarmería, ahora imputado por una presunta red de cobros en una cárcel y por la muerte de un hombre que estaba bajo custodia estatal.

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