¿Cada cuánto hay que cambiar las mallas de seguridad de los balcones?

La muerte de un niño de 9 años tras caer desde un edificio en el barrio Franklin, en la comuna de Santiago, Región Metropolitana, volvió a poner la atención sobre las medidas de seguridad para prevenir accidentes en balcones y ventanas.

De acuerdo con los antecedentes entregados por Carabineros, sus padres estaban en el interior del departamento cuando escucharon gritos provenientes del exterior y se percataron de lo ocurrido.

En el lugar se observó que una de las mallas de protección estaba rota. Sin embargo, las circunstancias de la caída todavía son materia de investigación.

Ir a la siguiente nota

El caso también permite revisar un aspecto que muchas veces pasa inadvertido: estas protecciones no son permanentes y requieren revisiones y recambios según su material y exposición.

¿Cuánto dura una malla de seguridad?

En términos generales, empresas dedicadas a la instalación de estos sistemas estiman una vida útil de dos a cuatro años para las mallas expuestas a la intemperie.

El período puede variar según el tipo de material y las condiciones ambientales. Para mallas de 0,7 milímetros se recomienda un recambio a los dos años, mientras que las de 0,8 milímetros pueden llegar a los tres años, de acuerdo con información de empresas instaladoras.

El sol y la radiación ultravioleta son algunos de los principales factores que aceleran el desgaste. También influyen la humedad, el viento y las variaciones de temperatura.

Por eso, una malla que presenta rigidez, pérdida de flexibilidad o cambios visibles en su apariencia debería ser revisada y, si corresponde, reemplazada.

La revisión también es importante

Desde la Clínica Alemana, señalan que las caídas desde altura pueden provocar consecuencias neurológicas, ortopédicas y psicológicas, por lo que es importante contar con este tipo de protecciones, además de educar y supervisar a los menores de edad.

En ese sentido, se recomienda instalar mallas en alturas superiores a dos metros y desde un segundo piso.

Además, se sugiere revisar las mallas una vez al año y considerar su reemplazo según la exposición al viento, el sol, la radiación UV y la humedad.