Denuncian extracción ilegal de cientos de chaguales en zona protegida de Tomé: "Para que dé una flor cuesta cuatro años"

¿Qué pasó?

Una denuncia por la extracción ilegal de chaguales, también conocidos como puyas, fue realizada en la localidad de Coliumo, comuna de Tomé, donde desconocidos habrían ingresado durante varias jornadas para cortar y arrancar cientos de estas plantas.

La situación fue advertida por Fabián Cartes, administrador de Casa Poli, quien aseguró haber sorprendido a personas interviniendo el terreno y llevándose ejemplares en sacos. El lugar forma parte de un trabajo de conservación desarrollado junto a la Universidad del Biobío.

De acuerdo con el denunciante, los individuos no solo habrían cortado las plantas, sino que también las habrían arrancado desde sus raíces, dejando algunos ejemplares abandonados en el lugar. La preocupación radica en el lento crecimiento de esta especie, cuyos ejemplares pueden tardar décadas en alcanzar el tamaño que actualmente presentan.

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“Para que dé una flor cuesta cuatro años”, explicó Cartes, quien agregó que algunos de los ejemplares que se encuentran en conservación tienen cerca de 80 años. Incluso, señaló que se trabaja junto a la universidad para determinar la antigüedad de las plantas presentes en el sector.

La extracción también habría afectado otros puntos de Coliumo. Según relató el administrador, tras publicar un video para denunciar lo ocurrido, vecinos de sectores cercanos le informaron que en lugares donde anteriormente había chaguales, actualmente quedan pocos o ninguno.

Uno de los motivos que estaría detrás de esta extracción sería su comercialización. La flor de la planta es utilizada para consumo y, según el denunciante, puede ser ofrecida en preparaciones como ensaladas. También existiría venta de estos ejemplares en restaurantes y ferias libres.

Cartes cuestionó que se extraigan grandes cantidades de plantas con fines comerciales, considerando el daño que esto provoca a una especie nativa y de lento crecimiento. “Si saco 500 o 600 plantas, en realidad no es para consumirlas yo”, señaló.

La situación es investigada por las autoridades, mientras se busca determinar quiénes están detrás de la extracción y eventual comercialización de los ejemplares. El denunciante recordó además que estas plantas cuentan con protección vinculada a la conservación de la flora y fauna nativa.