Territorios demarcados, arriendos y extorsiones: así opera banda que asentó campamento en Maipú

  • Por Ana María Lizana

La municipalidad de Maipú presentó una querella por estafa y asociación ilícita en contra de una banda que habría asentado un campamento en dicha comuna, adueñándose de terrenos para luego venderlos por altas sumas de dinero.

El alcalde de la comuna, Tomás Vodanovic, conversó con LUN y sostuvo que esto, antes de asumir su cargo, lo recibió como “rumores”, sobre que una banda se estaría encargando de demarcar terrenos en las intersecciones de Camino a Melipilla y Avenida Pajaritos, y luego entregarlos a familias necesitadas, por sobre todo migrantes.

Orden de investigación

Por ello, una vez llegó a la alcaldía, decretó la orden de una investigación respecto a este hecho, presentando una querella en contra estas presuntas asociaciones ilícitas de una banda, que según se sabe hasta el momento, sería de origen colombiano.

En la querella se detalla que “un grupo que estaría compuesto por, al menos cinco hombres de nacionalidad colombiana, quienes distribuyen en distintas funciones y tareas con el fin de estafar principalmente a personas extranjeras que han ingresado por pasos no autorizados”.

Orden arquitectónico

Según declara el alcalde, lo que más le llamó la atención fue que el campamento tenía un orden arquitectónico demasiado prolijo como para pensar que estas personas llegaron de forma espontánea.

Muchas de las casas respondían a una misma arquitectura. Tenían características muy similares, ciertos radieres que daban a entender que no era una llegada espontánea, sino que respondía a un molde común.

Con relación a lo mismo, agrega que “eso hacía pensar que podría haber una banda o un tipo de organización detrás en la instalación de este campamento”.

“Son casas bastante sólidas, no mediaguas. Hay tendido eléctrico y alumbrado, pero no hay acceso a agua potable o alcantarillado. Es un campamento de cemento, casas de dos pisos, gimnasio y almacenes. Es casi un barrio”, detalla el edil.

¿Cómo operaban?

De acuerdo a lo que explica Vodanovic, es una banda que se estaría tomando los terrenos “de forma totalmente ilegal, porque son bienes nacionales de uso público”.

Posterior a ello, los demarcaban y una vez el terreno era seleccionado, era vendido “a precios muy altos, principalmente a familiares migrantes que estaban recién llegando a la ciudad”. Los precios estaban por sobre los 500 mil pesos.

Por este cobro, recibían “una casa medianamente levantada. Se edificaban casas antes de que llegara una familia, entonces después la fuimos desarmando sin familias adentro aún”.

Sin embargo, la venta no acababa ahí. Luego se les cobraba una especie de arriendo y si estos no pagaban, eran extorsionados por esta banda.

Investigación

Por este motivo es que se ingresó la querella para poder abrir el proceso de investigación respecto a este hecho. Asimismo, el alcalde señala que se hacen monitoreos “permanentes para ver si estas bandas comienzan a levantar nuevas edificaciones” y así retirarlas antes de que sean ocupadas.

Finalmente, se espera que el Ministerio Público continúe las diligencias investigativas.