Un policía, su esposa, sus dos hijos y su perro mueren envenenados al inhalar gas metano mientras dormían

  • Por Meganoticias

Una familia murió envenenada al inhalar gas metano producto de una falla en el calentador de agua. Franklin Zambrano, de 43 años; su esposa Mariana Carolina Ruiz Ramírez, de 42; y sus hijos Adrián Alexander (22) y Roberts Jhoan (16) fallecieron sin sospechar lo que les estaba ocurriendo.

Franklin permanecía en el mueble donde veía televisión, Mariana estaba en la habitación principal, Adrián en su cuarto y Roberts en la bañera. Así fueron encontrados los cuerpos en el apartamento PB-2, torre C, de las residencias Bella Vista de San Cristóbal, estado Táchira, en Venezuela, reseñó el diario La Nación.

La novia de Adrián se percató de que algo raro sucedía luego de varios intentos para comunicarse con el chico, quien presuntamente horas antes le notificó que se sentía mareado. Según la minuta policial, el 22 de abril, pasadas las 5 de la tarde, la joven se acercó al apartamento.

“Al abrir una ventana percibe fuerte olor a gas doméstico (GLP) y observa a las víctimas junto con su mascota (canino) sin signos vitales”, dice el documento citado por el portal El Pitazo.

El Cuerpo de Bomberos de San Cristóbal observó en el sitio rastros de contenido gástrico o vómito.

En 2016 otra familia murió igual en el mismo edificio

La intoxicación con gas metano le habría provocado asfixia a las víctimas, al reducirles la cantidad de oxígeno en el aire. Con la inhalación pudieron sentir dolor de cabeza, mareo, debilidad, náusea, vómitos, pérdida de la coordinación y del juicio, aumento en la frecuencia respiratoria y pérdida del conocimiento.

Se espera el comunicado oficial de las autoridades sobre las causas del fallecimiento de la familia Zambrano Ruiz, a partir del presunto desperfecto del calentador de agua.

Franklin Zambrano era comisionado de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), adscrito a la unidad de Vehículos de Tránsito. Sus restos y los de Mariana, Adrián y Roberts fueron trasladados a La Grita, en el municipio Jáuregui, de donde eran oriundos los esposos.

La pareja y sus dos hijos vivían desde hace más de 10 años en San Cristóbal. Familiares y amigos los recuerdan como una familia muy unida. “Y así, unidos, con su mascota y todo, Dios se los quiso llevar”, comentó un vecino a la prensa local.

En las mismas residencias donde vivían, ocurrió un suceso similar en 2016. En el apartamento PB-1 de la torre A, tres personas fallecieron a causa de una fuga de gas doméstico.

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