"Salía de la ducha y me aparecían ronchas": La historia de la joven de 25 años que es alérgica al agua

Tessa Hansen-Smith es una chica estadounidense de 25 años que es igual a todas las jovenes de su edad, excepto por una cosa: sufre de urticaria acuagénica, es decir, es alérgica al agua.

La mujer, que vive en Fresno, relató cómo es su "enfermedad invisible", desde cuándo la sufre y cuáles son los síntomas que desarrolló que la ayudaron a encontrar su diagnóstico. 

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Debido a que el contacto con el agua le provoca picores, erupciones y urticaria en la piel, y si la bebe, siente ardor en la garganta, Tessa ha tenido que someterse a tratamientos y buscar alternativas -como tomar leche- a este líquido tan básico para los seres vivos.

El relato de la joven que es alérgica al agua 

De acuerdo a lo que contó a ABC30, Tessa Hansen-Smith desarrolló la alergia al agua cuando tenía aproximadamente ocho años. Desde ahí, sus síntomas han ido empeorando.

"Salía de la ducha y me aparecían ronchas enormes en la piel, y me sangraba el cuero cabelludo después de ducharme. Así que lo primero que hicimos fue: 'Vale, vamos a quitarte los champús, el acondicionador y los jabones que uses'", dijo.

 
 
 
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Durante años se sometió a examenes y a diversos especialistas, quienes la diagnosticaron con su enfermedad.

Su madre, Karen Hansen-Smith, que también es médico, dijo que "me siento un poco culpable como madre por no haberme dado cuentaEs desgarrador".

"Me arrojaban cubitos de hielo"

La chica también relató que "cuando se lo contaba a la gente en la universidad, me salpicaban con agua a propósito o me arrojaban cubitos de hielo".

"En verano, cuando la gente va a la playa, celebra fiestas en la piscina y trata de escapar del calor lo mejor que puede, yo no puedo participar en esas cosas ni disfrutarlas, así que me siento muy aislada", añadió Tessa.

A pesar de sus dificultades, la joven cuenta su historia a través de sus redes sociales y espera "volver a la escuela, conseguir un trabajo y encontrar una sensación de normalidad en la vida".

La urticaria acuagénica, hasta el momento, no tiene cura. Por ahora, Tessa toma antihistamínicos para aliviar las erupciones, la urticaria y el picor que le produce el agua.

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