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Expasajero del Titán revela "macabra" comparación que hizo OceanGate en 2021 en caso de morir por implosión

A casi un mes de la tragedia que protagonizó la tripulación del submarino Titán, cuya misión era recorrer los restos del barco Titanic en las profundidades del Océano Atlántico Norte, se siguen conociendo tétricos detalles sobre la preparación de aquel mortal viaje.

Recientemente, un expasajero de una anterior travesía de la empresa OceanGate Expeditions contó lo que decían los organizadores en el abordaje, en el que le explicaron —de una manera insensible— el riesgo de muerte que enfrentaban en la expedición.

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Este testimonio demuestra que la empresa siempre fue consciente del peligro que representaban sus viajes hacia los vestigios del conocido transatlántico británico que se hundió en abril de 1912, tras colisionar contra un iceberg.

Además, el relato se suma a una lista de negligencias y cuestionables prácticas que ejerció Stockton Rush, fundador y director de OceanGate, quien murió durante la misión efectuada el 18 de junio pasado.

 

Submarino Titán de OceanGate (Archivo AFP)

 

Así fue la macabra comparación de OceanGate

El expasajero es Bill Price, un estadounidense oriundo de California que se sumergió en el Titán en 2021, cuyo viaje no estuvo exento de problemas que pudieron ocasionar un grave desastre.

Mientras estaba a bordo del submarino, el norteamericano escuchó analogías "de una manera macabra" sobre cómo era morir en una implosión; es decir, aplastado por las altísimas presiones que hay en la profundidades del océano, la que, de hecho, fue la causa de muerte de las cinco personas que realizaron la incursión en junio pasado.

 

Submarino Titan de OceanGate (Archivo AFP)
Submarino Titán de OceanGate (Archivo AFP)

 

Según relató a The New York Times, tales analogías de los organizadores consistieron en imaginarse una lata de bebida siendo aplastada por un mazo o el propio sumergible siendo pisoteado "por un elefante parado en un pie y con cien elefantes encima de él".

Price reconoció la insensibilidad de la explicación, pero también admitió que "fue tranquilizadora", quizá queriendo decir que se trataría de una muerta instantánea, sin sufrimiento.

La tragedia que no fue

Los problemas que atravesó Price en esa expedición de 2021 fueron un grave antecedente. El diario norteamericano señala que "la mayoría de los viajes (de OceanGate) no terminaron con vistas de cerca al Titanic. Fueron más misiones abortadas que cumplidas".

Incluso, la misión de aquel año estuvo a punto de cancelarse, porque Stockton Rush se percató de que el submarino perdió su sistema de propulsión durante el descenso. Si bien el fundador decretó el aborto de la expedición, "no pudo obtener lo que él llamó 'mecanismo de caída de peso' para liberar el lastre para el ascenso", dijo Price.

 

Stockton Rush, fundador y director de OceanGate. Murió durante la implosión que afectó al Titán en junio de 2023 (archivo AFP)

 

Lo que hizo Rush fue insólito: "Explicó con calma que las pesas se cargaron desde la parte superior sin tope, por lo que si (los miembros a bordo) podían balancear el sumergible lo suficiente, se caerían", indica el diario de Estados Unidos.

La tripulación se ordenó en fila y, coordinadamente, hizo un vaivén de un lado hacia el otro para que el Titán se desprendiera del lastre, hasta que lo consiguió.

The New York Times consigna que "nada de esto impidió que Titán hiciera una inmersión al día siguiente, con Price a bordo". Esa vez, los tripulantes sí vieron el Titanic y lo celebraron con sidra espumosa una vez que llegaron a la superficie, sin saber que ese sería un terrible antecedente dos años más tarde.

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