"Es un dolor insoportable": Joven queda parcialmente ciega por culpa de un cosmetiquero sucio

  • Por Nicolás Díaz Canales

Laura Hawkins es una joven británica que el año 2020 se encontraba viajando por Australia cuando un día despertó sin poder abrir su ojo derecho debido a un "insoportable dolor". A dos años de esa situación, la joven quedó parcialmente ciega y necesita un trasplante de córnea debido a un "cosmetiquero sucio".

"Dolor insoportable"

"Padecí literalmente el dolor más insoportable de mi vida... sabía que algo no estaba bien", contó la joven residente de Bristol, en el suroeste del Reino Unido.

Según detalla el New York Post, por más de una década Laura utilizó lentes de contacto, sin experimentar ninguna complicación más allá de una conjuntivitis. Sin embargo, lo que estaba sufriendo ahora "definitivamente no era" dicha infección.

"No podía abrir físicamente el ojo... incluso una pequeña cantidad de luz entrando en mi ojo se sentía como un dolor ardiente y punzante", explicó.

Si bien Laura estuvo con este malestar algunos días, se preocupó realmente cuando ya no pudo ver. Fue allí que un amigo la llevó a una sala de urgencias, en donde los médicos le dijeron que una infección en sus lentes de contacto desechables le provocaron una gran úlcera que crecía en su córnea.

Parcialmente ciega y trasplante de córnea

Los doctores le dijeron a la joven que si no actuaba rápido podría quedar ciega, por lo que se quedó internada en el hospital por una semana mientras le hacían pruebas para identificar la bacteria que la atacó.

Tras los exámenes, le informaron que lo más probable es que los lentes de contacto se contaminaron en su cosmetiquero, ya que allí es donde guardaba el estuche con los lentes. "Lo que los médicos creen que sucedió es que me rasqué el ojo al quitarme los lentes o que el lente de contacto estaba contaminado", explicó la Laura.

Laura quedó con cicatrices permanentes en su ojo y recientemente fue remitida para recibir un trasplante de córnea. Todo a más de dos años de su hospitalización.

"Mi visión no ha vuelto... Realmente no puedo ver bien de ese ojo, especialmente cuando es de noche y hay luces brillantes. Simplemente no puedo ver", dice la joven al señalar además que está esperanzada con que el trasplante la pueda ayudar a recuperar la normalidad de su vida.

Los expertos señalan que además de las medidas de higiene, se debe tener mucho cuidado del lugar donde se guardan los lentes de contacto, ya que estos pueden fácilmente adquirir bacterias de su entorno. "Un cosmetiquero es un caldo de cultivo para las bacterias", dice Giles Edmonds, directora de servicios clínicos de Specsavers.